Seguidores

jueves, 2 de septiembre de 2010

LOS CALCETÍNES VERDES


“María ha perdido unos calcetines verde” no lo encuentra en ninguna
parte, los ha buscado debajo de la cama, en la lavadora y en el
congelador del frigorífico, ¿Dónde puede haber ido lo dichosos
calcetines? se pregunta María, angustiada.
Tiene que llevar la ropa limpia a su señora, esta tarde, y no sabe cómo se lo explicará para que no se enoje, eran sus calcetines preferidos. Se pondrá furiosa cuando lo sepa, se los trajo el señorito Ramón cuando volvió de China.
María no lo piensa dos veces, coge unos calcetines verdes de su hijo pequeño los dobla cuidadosamente y los coloca en la bolsa de la ropa limpia.
Al llegar, la señora revisa la ropa.
—María, que les ha pasado a mis calcetines verdes? —pregunta la mujer muy alterada.
—No sé señora, habrán encogido un poco— responde María, poniendo cara de asombro.

martes, 31 de agosto de 2010

AMIGO “BAMBINO”



Miguel Vargas Jiménez “Bambino”, también conocido como “Chamona” en aquella época. Fue el máximo exponente de la canción flamenca por rumbas, además de ser un gitano universal que paseó por todo mundo el nombre de Utrera.
Yo aprendí a coser al lado de su casa, en la calle Larga detrás del “mercado de abastos”.
Después de cinco décadas aun recuerdo con cariño su peculiar forma de hablar, sus ocurrentes y divertidos chites, que tato nos hacían reír a las niñas del taller.
Me siento orgullosa de haber sido unas de sus amigas de juventud. ¡Descasa en paz! amigo Miguel.

jueves, 26 de agosto de 2010

UN VIAJE CON MALA PATA



Había pasado el invierno pensando y preparando mi estancia en ese magnífico balneario, y por fin llegó el gran día, fue en el mes de agosto. Al llegar me pareció un lugar encantado, un pequeño pueblo, con grandes patios y cubiertos por enormes árboles que cubrían con su sombra, sillones de mimbre con altos respaldos, y a uno y otro del paseo, cómodos bancos de madera pintados de verde, el suelo, de ladrillos rojos brillante le daban un toque señorial.
Ya en la habitación, coloqué las cosas y bajé al comedor ¡Era enorme! muy lujoso, los camareros llevaban uniforme, eran sumamente atentos y educados.
Por la tarde, después de haber descansado de tan largo viaje empezó a caer la tarde, me puse mis mejores galas y decidí conocer tan bello lugar. Me senté en uno los bancos del paseo para contemplar la belleza que se hallaba a mí alrededor, fuentes naturales de aguas cristalinas. Me encontraba sumergida en la contemplación de tanta belleza, cuando, de pronto, un fuerte picotazo en la pierna izquierda me hizo volver a la realidad. Miré para ver quien había sido el intruso, un pequeño y maligno insecto aferraba con ahinco su aguijón a mi pierna.
Al día siguiente, tenía la pierna hinchada “como la pata de un enorme jamón”
El médico del balneario, al ver mi pierna, dijo:
—Unos días sin hacer el tratamiento, nada de baños—. No me lo podía creer, con la ilusión que había puestos en aquel tratamiento que decían que era tan bueno para la artrosis!
Pasados cuatro días, ya las picaduras estaban mejor y pensé: seguro que mañana ya puedo empezar los baños. A la mañana siguiente, salgo al pasillo y me resbalo. ¡¡¡¡¡MALDICIÓN¡¡¡¡¡ caigo al suelo y me disloco la misma pierna.
Han pasado quince días desde que volví del viaje, y aun me duele y permanece vendada.
Nunca mejor el dicho, Un viaje con mala pata.

domingo, 25 de julio de 2010

FALSA ALARMA



En la media tarde del día de hoy, una mochila abandonada hizo saltar las
alarmas en los cuerpos de seguridad de la Policía Nacional y Policía Local
de Motril.

Sobre las cinco y media de la tarde las fuerzas de seguridad fueron
alertadas de la existencia de una mochila abandonada a la salida de uno de
los accesos del aparcamiento público de la Plaza de La Aurora, en las
inmediaciones de una conocida entidad de crédito.

La mochila, despertó algún tipo de sospechas en los miembros de la
policía, que les hizo encontrarla potencialmente sospechosa, debatiendo
entre ellos sobre las medidas posibles medidas a adoptar

Después de un cierto debate, decidieron establecer una zona de seguridad alrededor de la mochila, iniciándose el acordonado de la zona.
Entretanto los viandantes curiosos merodeaban por los alrededores.

jueves, 22 de julio de 2010

“EL MEJOR REGALO”

Relato del libro " Copos de nieve" Del taller de escritura Creativa en el que he participado con este relato. 

La noche se presentaba serena y tranquila para emprender la difícil travesía, ni la más mínima presencia de algún fenómeno que pudiese perturbar la magna quietud nocturna. En el cielo, negras nubes defectuosas, techaban el extenso e inalterable mar en calma.
Muy despacio, en silencio y aturdida, Waris subió al cayuco, se sentó en la fría y dura tabla de madera desgajada, pasó sus manos por su ensortijado cabello y levantó el cuello del deteriorado chándal por encima de las orejas; con fuerza apretó contra su pecho la bolsa blanca de plástico que sostenía entre sus maltratadas manos, para intentar alejar el intenso frío que le calaba hasta lo más profundo de sus jóvenes huesos.
No sabía muy bien hacia donde se dirigía… lo importante era salir, salir de Angola, de aquel país áspero y ruin en el que no se podía vivir en paz.
Unas lágrimas de tristeza y desconsuelo rodaron por las negras mejillas de Waris, al pensar en lo mucho que dejaba tras de sí… Los alegres y satisfactorios años pasados en la universidad, donde conoció el amor puro y verdadero, su gran amor, un loco idealista al que ella amaba con toda su alma, el cual, pensaba que podía cambiar su país y tener una vida digna donde todos viviesen en paz y por lo que luchó sin tregua, hasta perder la vida en el empeño.
Miró a su alrededor, los compañeros de viaje mantenían un mutismo sepulcral manteniéndose apilados unos contra otros en su agonía, algunos aun demasiado jóvenes para exponerse a tan peligrosa aventura.

No podía ver nada, todo era oscuridad y silencio; sólo podía percibir débilmente el chapoteo del agua golpeando la débil embarcación.
Al llegar el cayuco a tierra, bajó precipitadamente. Corrió despavorida sin mirar hacia atrás en ningún momento, entre las dunas del espeso pinar siguiendo la dirección de las luces que con destellos de colores le anunciaban la presencia de LA NAVIDAD y le indicaban el final de su ansiado y anhelado destino.
Se sentía perdida en medio de la gran ciudad, cansada y confundida entre el murmullo y el bullicio de los miles de viandantes que a esa hora de la noche deambulaban sin rumbo de un lado para otro: millares de escaparates lucían ostentosos objetos de deseo, inaccesibles para ella. Desfallecida por el hambre y el cansancio, se sentó en un banco y cerró lo ojos unos instantes.
— ¡Hola! , ¿Qué te pasa?. Waris abrió los ojos sobresaltada al ver ante ella aquel niño flaco y desvalido de carita blanquecina y profundas ojeras, que cubría su pequeña cabeza con un gorro de rayas blancas y rojas:
— ¿Cómo te llamas, donde vives? le preguntó el niño con evidente curiosidad.
—Vengo de un país muy lejano y tremendamente pobre…El niño la miró perplejo.
—Yo he estado mucho tiempo en el hospital, sí, muy malito, se me ha caído todo el pelo de la cabeza y de otras partes del cuerpo, por eso llevo este ridículo gorro. Waris lo observaba expectante, pensando cuanto habría sufrido aquel ser tan pequeño y desvalido.

—Pedí un regalo a los Reyes, un regalo especial y me lo han concedido—Waris levantó la mano y con suma ternura acarició su empalidecida carita.
— Ha sido el mejor regalo de toda mi vida, no tendré que volver más a ese horrible lugar— Ella lo escuchaba atónita sin poder comprender lo que le estaba pasando…
—Quiero que vengas a mi casa conmigo; mi madre se pondrá muy contenta, repetía con insistencia una y otra vez. Waris emocionada se levantó, cogió la pequeña mano entre las suya y los dos se perdieron por el mágico paseo entre la multitud.

miércoles, 21 de julio de 2010

LAS ROSAS


LAS ROSAS SON ROSA
LAS HOJAS SON VERDE,
EL CARIÑO
DE UNA MADRE
NUNCA SE PIERDE

lunes, 12 de julio de 2010

SOL Y PLAYA


El fuerte e implacable sol de verano vierte sus rayos sobre mi cuerpo
semidesnudo al pasear por la inhóspita playas, descubro cómo el “astro rey” se apodera de mí y me atrapa sin piedad…

Percibo el crujir de la arena ardiente bajo mis pies descalzos, fuego
abrasador que emana de las profundas entrañas de la tierra y quema
mis plantas desnudas, agrietadas y doloridas.

En tanto, una leve brisa levanta la fina y dorada arena creando el ir y venir sin tregua de ondas leves que acarician la orilla de seda.

domingo, 11 de julio de 2010

“UN DÍA DE PLAYA”


Eran las dos de la tarde, habíamos terminado de comer: los gemelos se encontraban inquietos y muy alterados por el bochorno que hacía debajo del cañaveral del chiringuito. Corrían de un lado a otro, arrastrando las sillas, subiendo y bajando de ellas. En tal atropello Javier, el más travieso, se cayó al suelo, dándose un fuerte golpe en la cabeza. Estaban embadurnados de arena fina y muy colorados.
Yo observaba a Sebastián: el cigarrillo entraba y salía de su boca cómo si fuese el último de su vida. De pronto: dio un salto y arrastró la silla hacia atrás con violencia.
— Ahora mismo nos vamos— dijo furioso levantando la voz.
—Tengo que duchar a los niños antes de ponernos en camino—murmuré tímidamente.
—No hay ni una sola ducha por estos parajes. ¿Es que no lo ves?—me increpó, metiendo las sillas, la nevera y la bolsa de las toallas en el maletero del coche.
Le supliqué, le rogué, que esperásemos en la playa al lado del agua hasta que hiciese menos calor, pero fue inútil, ya había tomado una dicción y no había vuelta atrás. Miré a mi alrededor, no había nada en aquél despoblado lugar, no se veía a nadie por ninguna parte, sólo se podía escuchar el fastidioso cantar de los grillos sin interrupción, y el aplastante e implacable sol cayendo sobre nuestros cuerpos semidesnudos. Los niños sentados en la acera lloraban desconsolados, se habían achicharrado, no querían entrar en el coche por más que yo lo intentaba. El coche, a esa hora de la tarde quemaba como la lava de un volcán. Los niños sentados en el asiento trasero se encontraban sudorosos, aletargados… cómo “cochinillos en el horno”.
Daniel, de pronto empezó a llorar, un pestilente olor nos envolvió a todos. No podía ser cierto que lo hubiese hecho otra vez. Paramos el coche a la orillas de un pequeño riachuelo y lo limpié como pude. Y continuamos la marcha hasta nuestro destino.
—Mamá, mamá, tengo mucha sed, —repetía Javier una y otra vez sin dejar de llorar.
El agua que teníamos en coche era poca y estaba muy caliente, cogí la botella del suelo me giré y alargué la mano, el chiquillo al cogerla dio un grito de dolor.
Yo me sentía furiosa con él, estaba a punto de llorar por el mal rato que estaban pasando los chiquillos, él no hacia el más mínimo esfuerzo para remediarlo.
Habíamos recorrido unos kilómetros que se hicieron interminables, cuando nos encontrábamos entre las paradisíacas playas de los Caños de Meca y Vejer de la Frontera y sin saber el porqué se formó un descomunal atasco, coches de todos los colores y tamaño, pegados unos a otros cómo las lapas a las rocas. Era imposible avanzar ni un solo metro por la estrecha carretera.
Los conductores impacientes y malhumorados hacían sonar los claxon con insistencia, produciendo un ruido ensordecedor: unos se bajaban del coche sin camisa empapados por el sudor, otros con las manos en alto maldecían sin cesar clamando al cielo intentando ver que había pasado delante de la interminable hilera de coches. La mayoría de los vehículos cargados con utensilios de playa, personas mayores y niños que asomaban sus cabezas por las ventanillas. No sabíamos cómo salir de aquel infierno. Por fin, llegó la policía haciendo sonar las sirenas con insistencia, los agentes se situaron a uno y otro lado de la carretea y así lograron poner orden en semejante caos. Después de pasar infinidad de adversidades de todo tipo conseguimos llegar a nuestro pueblo, Motril, deshecho y agotado tras el fatídico viaje el que nunca podré olvidar.

martes, 6 de julio de 2010

EL SILENCIO



Es una buena hora; pienso que es la mejor de todo el día.

Los niños no han vuelto aún del colegio, con sus gritos y jugueteos.

La lavadora ya no ruge como un monstruo encadenado, todo permanece estático.

No se oye el golpear del agua dentro del lavavajillas.

Todo se encuentra en el más absoluto silencio.

Creo que es la mejor hora… para ponerme a escribir.

sábado, 3 de julio de 2010

DESENLACE FATAL


El sol aún no había salido tras las altas montañas que rodean el
pueblo aquella mañana de primavera, cuando sonó el timbre de la puerta
con insistencia; salté de la cama sobresaltada e intenté buscar las
zapatillas, que por algún motivo nunca están don de deberían.
Al abrir la puerta, él estaba allí mirándome con sus brillantes ojos
verdes, su pelo rubio peinado hacia atrás, la camisa de rayas blancas
y azules,con la mochila colgada a la espalda llena de libros, lápices y
cuadernos.
Sin mediar palabra, se abalanzó sobre mí liberando un torrente de
energía y cerrando sus enormes ojos me dijo:
—Abuela, mi madre trabaja el domingo, me quedo contigo hasta el lunes
—En su carita, una tierna y dulce sonrisa que dejaba al descubierto
su cariño infinito.
Corrió sin mirar hacia el patio: metiento los pies en los charcos que se encontraba mojado por la lluvia del día anterior.
En un rincón, su juguete preferido, el más preciado, su bicicleta de cuatro ruedas; cuatro porque aún no le habían quitado las dos pequeñas por miedo a que
pudiese caer de ella.
Me recogí el pelo en la nuca, con un pequeño moño, sujeto con una
de esas agujas de plástico, de las que venden en “todo a cien”; me
abroché los botones de la bata y dirigiéndome a la cocina me preparé
una taza de café bien cargado, que sólo con su olor podía resucitar a
un muerto…
Era demasiado pronto para empezar las tareas del día; días largos y
calurosos de primavera, por esta razón, solía sentirme muy cansada al
terminar la jornada. Me senté en una butaca del salón, aún con la
taza en la mano, cerré los ojos un instante; al abrirlos, mis ojos se
clavaron en la fotografía de mi hija, que, estática, me miraba desde
la mesa. El teléfono de la mesita sonó como un trueno…,
—Dígame, ¿quién es?
— ¿La señora González?
—Sí, soy yo. —lamento decirle que su hija ha tenido un fatal
accidente.
El retumbar del teléfono invadió toda la habitación al caer al suelo.
Entraron los dos en el salón, corriendo y dando saltos: el perro
ladrando y moviendo el rabo alegremente, el niño jugando… como si el
mundo todo fuese de color de rosa, el color de la inocencia que solo
los niños poseen.

jueves, 24 de junio de 2010

LOS PEQUES


Hace unos días he estado en la clase de mi nieto Manuel de cinco años. Me invitaron a contar un cuento, que yo misma e escrito para ellos con mucho cariño y amor. Gracias a esos pequeños he podido volver a sentirme niña otra vez.

Sus inocentes preguntas, sus cándidas sonrisas, me han llenado el corazón de una alegría inmensa, que solo ellos pueden conseguir con su pureza e ingenuidad. He tenido una experiencia maravillosa que nunca podré olvidar. He visto en las caritas de esos pequeños la inocencia en todo su esplendor.

Quiero resaltar ¡pequeños! pero grandes en ternura, amor y sinceridad.

viernes, 18 de junio de 2010

EL JARDÍN MULTICOLOR














Érase una vez un jardín donde todas las flores eran de color rojo brillante. Había flores grandes, pequeñas, altas, bajitas. Un día de otoño, hacía un fuerte viento y las flores tenían que agarrarse unas a otras, para que el viento no se las llevara. Cuando el viento dejó de soplar, una de las flores descubrió algo en el suelo del jardín; era una pequeña semilla negra con forma de estrella.
—¿Que será?, se preguntaban unas a otras. La única forma de salvarlo es esperar a que crezca, dijo la flor más vieja. Cuando llegó la primavera, la pequeña plantita empezó a estirarse para ver el sol… Las flores rojas estaban muy preocupadas, pues no sabían que tipo de planta era, tenían miedo de que fueran malas hierbas y perjudicara el jardín.
Un día, al despertar las flores rojas, descubrieron que la planta tenía una gran bola con pétalos, rojo, amarillo, verde y azul…. Las flores rojas, se quedaron con la “boca abierta”: nunca habían visto una flor de tantos colores.
— Pero tú, ¿qué clase de planta eres?
—Soy una flor—respondió.
— Las flores son rojas — todas somos rojas.
—Es cierto, todas sois rojas en este jardín, pero de donde yo vengo, las flores son de todos los colores.
La flor dejó caer sus semillas en la tierra, pasó el invierno y volvió la primavera. Las nuevas flores comenzaron a brotar. — ¿Cómo serán?— se preguntaban ---¿Serán rojas como nosotras, o de muchos colores?
Al abrirse, empezaron a aparecer flores amarillas, verdes, blancas, azules… Todas las flores se pusieron muy contentas, su jardín ya no era de un solo color, era un jardín multicolor.

martes, 15 de junio de 2010

LOS FINES DE SEMANA


Los fines de semana son largos, monótonos y aburridos desde hace algún tiempo para mí. Nunca me pasa nada extraordinario que haga cambiar mi malogrado estado de ánimo.

Agotada y muy cansada me he sentado en el suelo del comedor y he poyado la espalda en la pared para descansar un rato; observo desde donde me encuentro un poco aletargada, cómo el tibio sol entra por las rendijas de la desgajada ventana, dirigiendo fugazmente sus dorados y anaranjados rayos, hacia las rojas flores de la maceta que descansa con insolencia reprimida, sobre el alféizar de la ventana, irradiando sus colores brillantes a través de los trasparentes cristales.

Una atolondrada paloma de color gris plomizo se ha posado sobre el alféizar de la ventana, mira desconfiada a uno y otro lado, presurosa posa con sumo cuidado sus finas patas sobre el borde de la maceta: ¡la muy picarona! Que con la ayuda de su afilado y fino pico intenta remover la tierra del geranio que impasible aguanta las embestidas del animal que se afana con tesón por encontrar algo dentro de la oscura tierra.

Busca algo, algo oculto y perdido que no consigue encontrar por más que lo intenta como también yo busco mi alma endurecida y marchita se empeña día a día en encontrar la inocencia perdida de la infancia.

miércoles, 2 de junio de 2010

EL BLOG

El navegar por la red y visitar otros blogs me ha dado la oportunidad de descubrir la enorme generosidad que existe en la red: recursos, trabajos, experiencias, actividades que otros compañeros comparten a cambio de nada.

sábado, 29 de mayo de 2010

EL TREN


La primera vez que vi el tren me causó una tremenda impresión. Nunca podré olvidar aquella mañana gris del mes de Enero.

Observé cómo el viento helado movía los papeles del suelo del andén, podía oír el cimbrear de la techumbre de uralita que cubría el demolido tejado.

Dando un fuerte tirón, me solté de la cálida mano de mi madre y me acerqué al borde del andén para poder ver las líneas paralelas, donde esperé expectante la aparición de la descomunal locomotora. Veloz como una fuerte ráfaga de viento, hizo acto de presencia, expulsando bocanadas de humo negro, dirigidas hacia los árboles cercanos que se alineaban a un lado y otro de la vía.

Entre jadeos insistentes se dejaba oír el silbato de la gran maquina anunciando su próxima llegada a la estación. Los frenos chirriaron, saltando miles de chispas luminosas de entre las ruedas haciendo un ruido infernal: se paró en seco.

Las pesadas puertas de madera se abrieron hacia el andén y los pasajeros se dispusieron a bajar uno tras otro, portando sus enormes maletas de cartón piedra.


jueves, 27 de mayo de 2010

HOMENAJE A LAVIDA

SALVADOR VARO --- 3º PREMIO DE REDACCIÓN 2010.

Esta mañana me han despertado los anaranjados rayos de sol entrando por las rendijas de la desgajada ventana, el canto de los pájaros y un fragante olor a romero y azahar.

Al salir al jardín, una vez más he podido vivir una hermosa experiencia: me encontré en medio de un paraíso grandioso rodeada de multitud de cosas bellas: pinos, palmeras, laurel, y un almendro en flor. —¡¡Qué maravilla!! — No hay hermosura igual que se le pueda comparar.

Me recreo y disfruto con cada una de las cosas que me rodean: la belleza indescriptible de la vida. La paz que me proporciona la naturaleza me ayuda a vivir intensamente. Como el poder contemplar un amanecer o una maravillosa puesta de sol.

La mente: brinda a los humanos el poder de comunicarnos los unos con los otros, para conseguir aprender, amar, respetar y valorar la naturaleza. Ella nos permite, ver, oír, oler, tocar… apreciar que tenemos un mundo ideal, al que entre todos tenemos que ayudar a cuidar y a respetar.

La lluvia: Sin ella no podríamos existir, nos riega los campos para que podamos sembrar, cultivar y cosechar los alimentos que necesitamos para nuestra supervivencia, purifica el ambiente, y nos libra de algunas enfermedades. ¡Qué gran milagro!

El mar: que se puede decir de él, de su fuerza y bravura, de su pausada calma.
¡Es tan sencillo! Sentarse a la orilla del mar y contemplar como la suave brisa mueve las olas acariciando la sedosa orilla, dibujando caprichosas ondas sobre la dorada arena, en la lejanía, sobre el mar, el sol posa destellos luminosos sin igual, que fascinan y embrujan al mirar.

Yo pienso: que la vida es muy corta, el reloj del tiempo no perdona, que se escapa sin piedad… atesora cada momento que vivas en contacto con la naturaleza, ámala y cuídala como a ti misma.
 Creado por: María Jiménez Galeote.

sábado, 1 de mayo de 2010

AMOR A LA VIDA


Un retoño: llevo dentro de mí un nuevo ser que cambia toda mi vida, noto como mi cintura se ensancha, cómo aumentan mis pequeños pechos y mis carnes se desgarran…todo en mi cuerpo cambia y se transforma, siento que duele, empuja y a la vez me alegra, todo al mismo tiempo y cuando mis pechos lo amamantan es algo maravilloso: es dolor, ternura y amor.
La vida se parte en dos. ¡Ay dolor! Un dolor que no duele, un dolor que sólo es amor

lunes, 5 de octubre de 2009

PENSAMIENTOS




Ayudaré al viento a transportar tu aroma.
Empujaré las olas para escuchar tu voz.
Juntaré las nubes y construiré tu imagen.
Taparé el Sol y conseguiré ver tu sombra.
Contemplaré las estrellas, reflejo de tu mirada.
Haré los días sin noches, para no dejar de verte

lunes, 27 de julio de 2009

¿Dónde está mi calle?


Avenida de amplias aceras con verdes y altas palmeras alineadas a cada lado de la calle, farolas majestuosas de luz blanca a uno y otro lado. Confortables bancos construidos en madera, pintados de marrón oscuro, respaldos de arriates con flores, tiendas, bares, cafeterías…forman un agradable conjunto.

¿Dónde está mi calle? Me pregunto cada día al asomarme a la ventana de mi casa.
Embarazada de piedras, desaparecidas palmeras, bancos aniquilados, aceras demolidas y polvorientas, invadidas de enormes socavones,

Gestación de nueve meses para un parto incómodo y tardío. Alumbramiento que al final dará interesantes frutos, para comodidad y regocijo de los vecinos y viandantes de esta calle.

viernes, 22 de mayo de 2009

LA PRIMAVERA


Me gustaría ser pajarillo para poder volar sin parar y poder buscar por el mundo todas las cosas buenas y bellas que se encuentran escondidas en la naturaleza, en cada recóndito rincón de la tierra, poder escudriñar la belleza de la luz, del aire, del mar y de la mente de las personas que saben perdonar... y son capaces de amar.
Ha llegado la primavera: esta mañana me ha despertado el olor a azahar, el canto de los pájaros y los dorados rayos de luz que entran por las rendijas de la ventana; no he necesitado que me llame el despertador. Sin dudarlo, de un impulso, me he levantado con gran ilusión porque ha llegado un nuevo día. Puedo vivir, deleitarme y recrearme con tantas cosas bellas como me brinda la vida; sentarme a la orilla del mar, de este mar de Motril y ver el ir y venir del movimiento suave de las olas.
¡Es tan sencillo! poner una planta en la tierra, regarla y esperar a ver que pasa…Un día aparece un pequeño brotecillo, más tarde, unas hojas, y más hojas, formándose un gran árbol que nos cubre y nos cobija con sus espesas ramas.
Un retoño: llevo dentro de mí un nuevo ser que cambia toda mi vida, noto como mi cintura se ensancha, cómo aumentan mis pequeños pechos y mis carnes se desgarran…todo en mi cuerpo cambia y se transforma, siento que duele, empuja y a la vez me alegra, todo al mismo tiempo y cuando mis pechos lo amamantan es algo maravilloso: es dolor, ternura y amor.
La vida se parte en dos. ¡Ay dolor! Un dolor que no duele, un dolor que sólo es amor.

1º premio de mayores 2011.

lunes, 6 de abril de 2009

EL SOLDADITO


¡Que raro!,¡no hay nadie en el patio! Seguro que están todos en la cantina, estarán tomando café ya que es la hora del descanso; empujaré la puerta muy despacio para no hacer ruido y no se percaten de mi presencia. ¡Qué vergüenza! Todos me están mirando. Sin duda se han dado cuenta de mi baja estatura y el poco pelo que cubre mi barba. Juraría que ellos sospechan que guardo un recóndito secreto; creo que lo saben, lo noto en los intercambios de risitas y en cómo me miran todos. Tengo que salir de aquí, no aguanto más, si no lo hago de inmediato empezaré a llorar.

No hay nadie en la ducha, ¡es el momento! puedo ducharme sin que me vean los sátiros lerdos soldaditos de mi compañía. ¡Maldición! La ventana está abierta, parece que son tres, o cuatro, me miran... escudriñan maliciosos mi cuerpo con deseo, son unos pecaminosos indecentes…

No alcanzo a coger la toalla, me van a ver los pechos, ya no podré llevar por más tiempo mi disfraz, todos sabrán mi secreto.

domingo, 29 de marzo de 2009

MULTIPERSPECTIVISMO

Narración desde una perspectiva múltiple.

1º-LA AMIGA:como tiene el puesto del mercado, los cuchillos manchados de sangre, sin afilar y no digo nada del delantal, no se puede decir si es blanco o de color. Es que no tiene enmienda; el domingo el marido fue a coger una camisa limpia y las tenía todas apulgaradas dentro de la bañera. Espero que se lave para ir a la boda de mi hermana.

2º-LA MODISTA: no tiene un átomo de vergüenza ¡Se ha llevado el vestido por la cara, no me ha preguntado ni cuanto me debe! ya cuando estábamos en el taller de costura era muy tramposa y descarada; seguro que no tiene para comprar jabón. Espero que no se siente a mi lado en la boda, ¡Con lo mal que huele la marrana!

3º-EL ENTERADOR:¡Qué blanca está esta mujer!... tiene aspecto de haber sido muy limpia, que expresión se refleja en su cara, le ha llegado la muerte cuando menos la esperaba, ¡Qué fatalidad! No ha podido asistir a la boda más famosa y sonada del pueblo, le dio un ataque de risa muy fuerte y cayó al suelo muerta.
— ¿De qué se estaría riendo?...

viernes, 20 de marzo de 2009

PLEGARIAS


Viernes Santo “El Nazareno”
en la fuente tres caídas
para limpiar los pecados
con sangre en sus heridas.

El Jueves Santo “El Cautivo”
en silencio calle arriba.
Plegarias en los suspiros
y en las aceras, silencio.

Por detrás de la coraza
distinta se ve la vida,
al pasar el Crucificado
el alma queda prendida.

El Cristo de la Salud
recorriendo el camino,
el doloroso camino,
el camino de la cruz.

Está sólo y en silencio
en medio de la ciudad,
las plegarias van por dentro
te ayudan en tu soledad…

lunes, 16 de marzo de 2009

LOS RULOS


Cómo me aprietan los rulos parece que me van a extraer los sesos, me
estoy chamuscando con el “jodido secador” y no se percatan, por más
mohines que les hago.
Tengo que salir de este embrollo que me he metido yo solita, podía
haberme estado con la boquita cerrada y no haberle dicho nada, se ha
puesto como una fiera con la niña, por una tontería…¡se me cayó a mi
la figura! Cuando salga de aquí tengo que ir de inmediato a su casa,
si no le pegará a la chiquilla.
Ya está aquí Lola, la de los pollos, ¡qué pinta trae!...se le nota
queestá perdiendo la cabeza; ¡qué barbaridad decirle a todos los que
se encuentra por la calle que cuando se muera quiere que la incineren
en el microondas para no tener que salir de su casa!... ¡qué disparate!
¿No será que le aprietan demasiado los rulos que le ponen todas las
semanas?

miércoles, 11 de marzo de 2009

LA LUZ DE TUS OJOS


En cada palabra que escribo pienso en tenerte aquí conmigo, y poderte decir que tus ojos verdes me confunden en esta realidad tan cruel...Lo que más rabia me da es no poder rozar tus labios porque si no la luna se caeria del cielo y aplastaría nuestros pequeños corazones, quemando cada pedacito de ellos con la luz del sol, dejando una sincera ceniza negra.
Y tú me besarás, yo de tal emoción, subiré al cielo y bajaré una estrella para que la guardes en tu corazón, y así en los días en que el sol se apague, la sacarás de tu pacho para alumbrar con todo su resplandor.

sábado, 7 de marzo de 2009

PREGUNTAS


¿Por qué cuando tenemos una herida, siempre alguien
te dicen: te pica? eso es que está sanando... en tres días estarás bien.
¿Por qué cuando yo compré el apartamento no me dieron la silla que
tienen los demás vecinos, la que arrastran a
a partir de las doce de la noche?
¿Por qué las modelos no sonríen cuando desfilan? Será que están estreñidas.
¿Por qué en las iglesias instalan pararrayos? ¿Dios no está dentro?
¿Por qué cuando llegamos a la cima de una montaña nos ponemos
las manos en las caderas y miramos hacia abajo?
¿Por qué nos da tanta vergüenza quedarnos en calcetines cuando
vamos a una zapatería? Por qué pensamos ¿tendré un agujero en el dedo gordo?
¿Por qué los toreros no tienen bigote? Será, para que no los conozca el toro.

lunes, 8 de diciembre de 2008

“TIEMPO PASADO”

1º premio de mayores 2006

Era una tarde del mes de Noviembre, como todas las tardes me dirigí al cercano parque para dar un paseo como tenía por costumbre.
El sol se ocultaba perezoso mandando sus tenues rayos tras las tupidas ramas de los altos árboles casi desnudos. Todo se encontraba en más absoluto silencio, roto a veces por mis pisadas sobre las secas y amarillentas hojas que con su singular colorido y textura alfombraban el majestuoso parque.

Miré a mi alrededor no vi a nadie, solo una bandada de pájaros revoloteando con magistral coordinación y armonía, preparándose para el recogimiento nocturno. Seguí andando envuelta en mis más íntimos y tristes pensamientos, un olor a tierra mojada y una brisa fresca me topo en la cara, un escalofrío recorrió mi cansado y exhausto cuerpo, apreté contra mi pecho el viejo y gastado abrigo, para así poder alejar el frío, que calaba mis casados huesos.

Con infinito desaliento llegué hasta el viejo banco de madera grieteado, casi sin rastro de la pintura con la que había sido pintado, tras el paso del tiempo, se encontraba estático a un lado del ancho paseo de albero amarillo, me senté, para poder descansar de la larga caminata la cual me había supuesto un enorme esfuerzo.

Observé mis grandes y arrugadas manos cubiertas por grades manchas oscuras y mis torcidos pies: fue cuando mi vida pasó ante mí, como si de una película dramática se tratase.

Me veía en aquellos años siendo aun muy joven, como me levantaba aun noche serrada, recogía mi hermoso pelo en un gracioso moño que ataba en la nuca y me ponía el delantal de rayas blancas y negras, con suma destreza, el cual anudaba con un gracioso lazo al rededor de mi estrecha cintura.

Con sumo cuidado y sin hacer el más mínimo ruido, casi a escuras, para no despertar a los niños, que a esa hora temprana aun dormían, encendía el carbón de la lata de caballa la cual dejaba preparada la noche anterior.

El camino que recorría para ir a la fábrica era largo y escarpado como un puzzle, con el frío presente todo el día, ya que las gastadas y deterioradas ropas que envolvían mi débil cuerpo abrigaban muy poco.

Todas mujeres: alineadas a ambos lados de la enorme cinta por donde pasaban las aceitunas de color verdinegro, las cuales no daban tregua ni un solo instante, aunque solo fuese para poder mirarnos unas a otras: rápidas como el viento que hacía mover la techumbre de fina Uralita que cubría el enorme tejado de la desolada nave. A lo lejos se podía escuchar el tintineo que producían los rudos hombres al golpear una y otra vez los aros que se ajustaban al bocoy los cuales utilizaban para embasar las aceitunas.

Estaban muy frías, muy frías, mis pequeñas manos se quedaban congeladas era casi imposible el poder moverlas con destreza, lo cual era necesario para poder seguir el ritmo de trabajo que nos obligaban a mantener.

El agua que tiraba la cinta caía insistente sobre mis negras zapatillas de paño, mojando mis doloridos pies, los cuales se encontraban todo el día como dos garbanzos en remojo, solo los aliviaba un poco el calor que desprendía la lata de caballa, aquella lata que pedía en la tienda de la esquina, que tan solicitada se encontraba y tan difícil de conseguir en aquella época donde había tanta miseria.

Pasados unos años mi hijo pequeño se caso y se fue a vivir a otro pueblo, por motivos de trabajo y quiso que yo fuese con ellos, y accedí. ¿Qué podía hacer? Sola en casa, más acompañada me encontraría con ellos.

Al principio todo muy bien, lavaba, cocinaba, iba a la compra y llevaba los niños al colegio mientras ellos trabajaban. Todo cambió cuando ya no era útil, los niños se fueron a estudiar, mi nuera dejó el trabajo y yo cada día me sentía más sola, pasaba largas horas en silencio dentro de mi habitación. Si alguna vez, preguntaba o me metía en la conversación, siempre la misma respuesta. — Mamá tu no sabes, tu no lo entiendes… así cada vez me encontraba más sola dentro de mi mundo interior.

Mi hijo a la hora del almuerzo me hizo un comentario — ¿Mamá te has enterado qué la madre de Manolo está preparando los papeles para poder ingresar en una residencia? No contesté, solo unas lágrimas humedecieron mis tristes y cansados ojos.
Con gran esfuerzo y enorme desaliento, me levanté del vejo banco para continuar mi camino sin saber muy bien hacia donde… dirigir mis torpes y cansados pasos.

María Jiménez Galeote.

LA HABITACIÓN


Miro hacia dentro. La habitación se encuentra en penumbra; sobre la
cama, la fina colcha de pequeñas flores amarillas, impecable, sin una
sola arruga, sin indicio de haber sido usada. Sólo rompe el
inalterable decorado de la estancia, el vaso manchado de leche del día anterior
que descansa sobre la mesilla de noche.

Ya no podré acariciar sus suaves cabellos ni su bello cuerpo. Mi corazón se aflige y mi alma llora de pesar.

¿Qué paso entre nosotros?

Mis lágrimas se deslizan suaves por mi cara como las gotas de lluvia
resbalan por el fino cristal de la ventana

sábado, 29 de noviembre de 2008

LA IDEA DE KRIS


Kris siente como correr el sudor frío por todo su cuerpo; con las manos intenta apartar las lágrimas que se deslizan incesantes por sus mejillas.

Con infinita dificultad, exhausta, sin fuerzas, intenta abrir el cajón de la vieja cómoda de madera. Tantea con los dedos hasta llegar a toparse con el frío metal de la pequeña arma plateada, que ocultada y olvidada llevaba años en el fondo del cajón.

Le tiemblan las piernas, se da cuenta que no podrá sostenerse en pies, que caerá al suelo de un momento a otro. Sin aliento, subió los empinados escalones uno tras otro hasta llegar al segundo piso. Sólo tiene una idea en la cabeza que la está consumiendo, acabar para siempre con la vida de aquel individuo,dañino y mal nacido que tanto daño y sufrimiento le ha causado a su pequeña.

Al abrir la puerta, lo encontró frente a ella, desafiante, agresivo, con los ojos inyectados en sangre, como un felino encerrado en una la jaula…

Kris aterrada, maltrecha y sin aliento, metió la mano en el bolsillo de la bata de flores: boom, boom, boom…

Tras los fuertes impacto, un profundo silencio inundó la inhóspita habitación…

sábado, 22 de noviembre de 2008

LA VIUDA


Estremecida y maltrecha por el dolor, seco mis lágrimas con rabia e impotencia, no consigo dejar de pensar, que te casaste conmigo, porque otra no quiso hacerlo, yo, cuidaba a los niños, te hacía la cena y limpiaba tus zapatos.

Nunca me agasajaste con una flor, no recibí de tus manos una sola caricia de ternura, esas caricias que tanto anhelaba, en aquellas noches interminables en soledad. Yo que tanto te amé, siempre en silencio, ni una sola queja salió de mis callados labios, ¡luché tanto por conseguir tu amor! hoy que ya no me puedes responder, te pregunto.

¿Quién era yo para ti, hiciste que me sintiera viva alguna vez?

martes, 19 de agosto de 2008

“RECUERDOS IMBORRABLES”


1º PREMIO 2007 DEL CERTAMEN DE RELATO Y POESÍA "SALVADOR VARO"

Él no podía ver el reflejo del tibio sol ni la clara luz entrando por las rendijas de la ventana; sí, podía percibir la agradable sensación de la próxima llegada de la cálida primavera.

Bajó las escaleras con sumo cuidado aferrado a la estrecha barandilla, palpando con el bastón cada uno de los peldaños de la empinada escalera, guiado en todo momento por el ahogado murmullo de los compañeros, que a esa hora de la mañana se encontraban en el comedor de la residencia.

Sin el más mínimo apetito, tomó pausadamente el desayuno, colocó sobre su cabeza el sombrero de ala corta despacio, como si de un ritual se tratase, cabizbajo y abatido como el guerrero que pierde la batalla; tanteando los obstáculos que encontraba a su paso, se dirigió hasta la salida del frondoso jardín.

Una suave brisa envuelta en múltiples aromas se topó en su cara, su cara arrugada y marchita por el tiempo implacable, que pasa y deja sus huellas imborrables. Él arrastraba sus torpes pies por el dorado sendero, donde miles de pájaros revoloteaban entre las espesas ramas de los árboles…

Con infinita dificultad llegó al deteriorado banco de madera en el que solía sentarse a diario para descansar sin ser molestado por los compañeros, y poder rememorar un tiempo ya lejano, recuerdos que pasaban por su lúcida mente, como si de una película dramática se tratase.

Le despertó la fuerte lluvia golpeando los frágiles cristales de la ventana.
—Maria, ¡qué forma de llover! Me gustaría quedarme. Sé que no es posible,
puso los pies en el frío suelo, se calzó sus gastadas botas y terminó de vestirse, se dirigió a la cocina y cogió la deteriorada taza de porcelana entre sus engarrotados dedos y sorbió el caliente y negro café.

Ya en la calle, temblando de frío, se abrochó los botones de la pelliza y alzó el gastado cuello de falsa piel, por encima de las orejas. Se puso en camino hacia la estación.

Al llegar, un silencio sepulcral rodeaba el enorme y desolado andén, roto por el chapoteo de la lluvia sobre los tejados de los vagones que se alineaban en las vías.Con el farol y el martillo en la mano, calado hasta lo más profundo de sus huesos, comenzó a reparar cada uno de los vagones para poder comprobar que todo permanecía en perfecto estado. Una larga y dura noche; pero aliviado al llegar a casa y encontrarse de nuevo al lado de su querida María.

Las campanas de una iglesia cercana le hicieron volver a la realidad. Aún podía sentir sus suaves manos acariciando su cara y el calor de su frágil cuerpo calentando sus pies doloridos con inmensa ternura. Ella, con su amor, cariño y dedicación fue su mayor consuelo durante su tremenda enfermedad, que año tras año terminó apagando la luz de sus ojos, dejándolo en la más absoluta soledad.

Mairía Jiménez Galeote.

viernes, 8 de agosto de 2008

LA PORRA


Yo la esperaba cada tarde impaciente detrás de la reja de la ventana de mi pequeño dormitorio para verla pasar, a la misma hora con el mismo atuendo, sucia y desaliñada: envuelta en aquel sucio abrigo,el raído sombrero con el que tapaba sus anchas cejas con recelo y vergüenza, de done pendían unas enormes gafas graduadas como culos de botellas. Al caminar arrastraba con suma dificultad la pierna derecha, personas mayores comentaban que cuando la guerra le había rosado una bala perdida; y otros que su marido le había dado fuerte golpe con un palo uno de esos días que se encontraba más borracho como una cuba, lo que era habitual en semejante individuo.


Mis ojos hacían chiribitas cuando conseguía ver y escuchar el chirriar del viejo carro de madera desgajada por el paso de los años y las pocas manos de pintura, cargado hasta los bordes de algarrobas, paloduz, muñecos rígidos de barro con boca y ojos pequeños pintados de negro, en un extremo del carro un gran manojo de globos de brillantes colores que engalanaban la singular y esperada procesión.


La Porra: así, la llamábamos los chiquillos que acudíamos cada día jubiloso y alborotado a comprar sus exquisitas y deliciosas golosinas.


Ya han pasado muchos años y aun recuerdo con cariño y añoranza aquel singular y extraño personaje.

martes, 22 de julio de 2008

LAS OPOSICIONES


Hoy he podido comprobar una vez más que esta vida está compuesta por buenas y malas
noticias, que alguna nos llenan el alma de gran tristeza desesperación...

La noticia que he recibido hace unos días ha sido estupenda y sorprendente. MI HIJA HA APROBADO LAS OPOSICIONES DE SECUNDARIA.

Ella dice que ha sido gracias al equipo que ha tenido a su lado en todo momento y que tanto le ha ayudado, yo creo que el mérito ha sido sólo suyo, se lo ha currado, a puesto en ello gran voluntad y empeño.

Quería aceros partícipes, mis queridos compañeros, de la alegría que siento en estos momentos

lunes, 14 de julio de 2008

HE COMPREDIDO


He comprendido…que los años pasan y no puedo hacer nada para pararlos…
pero sí vivirlos con intensidad.

He comprendido…que los que no podemos elegir como nos sentimos…
sí podemos hacer algo para remediarlo.

He comprendido…que los que luchan sin descanso por llegar a la meta
no gozan de tan atractivo viaje.

He comprendido…que los que luchan por sobre vivir día a día
consiguen llegar al final de la batalla.

He comprendido…que los que hacen el bien por los desfavorecidos
al final encuentran la recompensa.

He comprendido…que los que para ellos la vida ha sido dura
ellos lo son mucho más…

lunes, 2 de junio de 2008

"PASEO POR VENECIA"



Salimos temprano para embarcar y cruzar el canal hasta la plaza de San Marcos: yo, atónita y expectante miraba desde lo más alto del trasbordador, cómo los gigantescos edificios y palacios con un colorido espectacular parecían nadar sobre las tranquilas aguas del canal, los grandes puentes uno tras otro techaban las aguas, donde los barcos de gran lujo navegaban a nuestro lado, unos pegados a otros. ¡Casi los podía tocar con la mano! Una sensación de libertad que inundaba mi alma y todos mis sentidos al percibir la brisa fresca en mi piel, esa libertad en la que tantas veces pensamos, que tanto necesitamos y que carecemos sin apenas darnos cuenta.
Ver la plaza San Marcos y el Palacio Ducal, la grandiosa basílica, fue impactante para mí: miles de palomas revoloteando y levantando el vuelo enloquecidas a mi paso por el centro de la plaza.
Me llamó la atención unos novios vestidos de un blanco inmaculado haciéndose fotos sin parar alrededor de las palomas. Un señor de origen hindú se acercó hasta mí y colocó un poco de comida para palomas sobre mi cabeza, por unos instantes mi cuerpo quedó cubierto por miles de ellas que revoloteaban enardecidas, si dejarme dar un solo paso.
Nos montamos para dar un paseo en una típica góndola, conducidas por un apuesto gondolero que portaba un gracioso sombrero de paja sobre su cabeza y un vistoso yérsey a rayas rojas y azules. Pasando por el puente de los Descalzos hasta Rialo, todas cantando alegres y felices el himno a nuestra patrona en tanto nos deslizábamos por las estrechas calles cubiertas de agua… al pasar por debajo del Puente de los Suspiros, un anciano me tiró una bonita flor carmesí desde lo alto del puente, la cogí entre mis manos y aspiré su perfume con suma complacencia. Nunca podré olvidar tan espectacular viaje.

lunes, 26 de mayo de 2008

VOLVER


Después de algunos años,
yo ya no soy la que era.
Mi cuerpo pasa factura,
y no lo puedo cambiar.

Son como surcos en piedra,
que no se pueden borrar.
Deberían ser en tierra,
en esa arena del mar.

Siento aquel amor lejano,
aquél que no volvió más.
Y mi cuerpo se estremece,
cuando lo veo pasar.

Escribo mis sentimientos,
caminando sin parar.
He recorrido el sendero
y no lo puedo olvidar.

lunes, 19 de mayo de 2008

EL RELOJ


El reloj de la vida va demasiado lento para aquellos que esperan...demasiado rápido para aquellos que temen....demasiado despacio para aquellos que sufren.... demasiado acelerado para aquellos que celebran...pero para aquellos que aman, y están llenos de amor, el tiempo es eterno.

jueves, 8 de mayo de 2008

IMPOTENCIA


Desde aquel fatídico día su vida ya no fue la misma, todo cambió.
Aquella mañana al volver Marta del hospital, observó su cara triste y desencajada, y en su boca una triste y amarga sonrisa que dejaba al descubierto el sufrimiento y la preocupación que la embargaba.
Con las manos temblorosas cogió las de Marta entre las suyas, que permanecían frías y muy pálidas, no sabía que decir, se sentía impotente ante la fatal noticia, cómo enfrentarse a tan dolorosa verdad, el cielo y la tierra se fundieron por unos instantes sobre ella ¿Que podía decirle, cómo consolar su desesperación?
Dentro de su mente sintió cómo si un enorme monstruo se aferra a ella y la posee, con sus  enormes garras hasta lo más profundo de su ser, desgarrando sus entrañas, aquellas entrañas que la habían cobijado durante nueve meses.

lunes, 28 de abril de 2008

Ausencia


Cuando ya no estés.
Evocaré tú ausencia en la orilla del mar,
al ocultarse el sol tras el horizonte.
¿Quién rozará mis labios ardorosos y anhelantes?
¿Quién si no estas tú, acariciará mi cuerpo desnudo?
Cuando ya no estés.
¿Quién secará mis ardientes lágrimas, tras el abandono?
¿Quién me preguntará, si siento el frió?
¿Quién consolará mi alma desolada?
Cuando ya no estés.

viernes, 18 de abril de 2008

AYUDA

No sé lo que ma ha pasado en el blog, no me sale lo que publico en la página del taller.
Lo digo por si el profesor, o algún compañero me puede ayudar.

jueves, 17 de abril de 2008

EL INGLÉS


No sé por qué lo intento una y otra vez con el inglés, esas palabras que me gustaría comprender cuando las veo ante mis ojos y me resultan tan extrañas.
A mis años es como luchar contra una enorme pared que no consigo derribar, por más que lo intento. Soy demasiado mayor, mi mente se encuentra demasiado ocupada, con los miles de problemas que surgen a diario y que hay que solucionar.

martes, 19 de febrero de 2008

COSAS BELLAS


Me enseñaste cosas bellas.
Me enseñaste qué era soñar.
Me enseñaste a soñar despierta.
Me enseñaste a apreciar cosas simples.
Me enseñaste la grandeza del mar.

Me dijiste cosas bellas.
Me dijiste que el olvido no es perdón.
Me dijiste que olvidar es esencial.
Me dijiste cómo volar sin alas.
Me dijiste que gritara lo que sentía.

Me mostraste cosas bellas.
Me mostraste cómo poder caminar.
Me mostraste el camino a seguir
Me mostraste cómo poder amar
Me mostraste el mundo sin maldad...

viernes, 8 de febrero de 2008

LA MIRADA


La estación de autobuses es un ir y venir de viajeros: vislumbro un anciano, sentado en el banco de al lado, me percato de su blanca barba en forma de perilla reluciente, observo como con suma coquetería, alisa el ala de su sombrero de fieltro verde aceituna que coloca sobre su cabeza con un elegante gesto de arrogancia.
Una chica se le acerca con desparpajo dedicándole una picaresca mirada, es rubia de ojos azules, calza botas negras, de charol, con altos tacones. En sus semblantes hay una evidente complicidad compartida por ambos interlocutores que murmuran… más no logro enterarme; él pregunta algo, ella mueve la cabeza afirmativamente.
Pasan por mi lado sin hablar, se muestran nerviosos y desconfiados al subir al autobús.

lunes, 4 de febrero de 2008

UN DÍA SIN EL PROFE


Hace una fría tarde, el sol tímido hace su presencia al paso de las negras nubes. No tengo ganas de ir al colegio, más sin pensarlo, cojo la cartera, me calzo los zapatos y me pongo en marcha.
Al llegar compruebo que no ha venido el profesor ha darnos las clases, en su lugar las dará la profesora Patricia, que es un encanto.

lunes, 28 de enero de 2008

UNA CASA LLENA DE AMOR





La casa de mis abuelos, en la que nací un 22 de noviembre en un famoso barrio de Sevilla, (San Jerónimo) Una casa grande de vecinos con viviendas independientes, con las puertas de las viviendas deterioradas por el paso del tiempo y por las espesas capas de pintura.


A la entrada de la vivienda un pequeño comedor con escasa iluminación, solo la que pasaba a través de la estrecha puerta que daba acceso al patio: a la derecha la cocina cuyo tejado era aguantado con tablas y cartones para no ser despedido por el fuerte viento del invierno, en su interior una vasta mesa y un hornillo en el que mi abuela solía cocinar con la ayuda de la carbonilla que mi abuelo recogía de entre las vías, a la izquierda un destartalado dormitorio, con dos grandes camas de altos cabeceos pegadas a la pared, con una sola ventana que parecía colgar del techo envigado que para poder abrir o cerrar pendía una larga cuerda.


Por las tardes todas las vecinas solían sentarse destartalado patio al lado del pozo, para tomar el fresco en verano y el sol en invierno.


Una casa humilde pero llena de amor en la que mis ojos vieron la luz por vez primera.
Creado por: Maruja. J. Galeote.

sábado, 12 de enero de 2008

UN DESEO


Esta tarde en el colegio hemos estado haciendo los trabajos en los ordenadores, ha sido fenomenal, mucho más fácil y divertido, lástima que aun no los tengamos instalado en la clase, donde todos permanecen estáticos y en silencio. Mi deseo es que podamos trabajar con ellos en breve, que nuestro sueño se haga realidad.

domingo, 30 de diciembre de 2007

LA NOCHE VIEJA


Mañana estaremos los dos solos para cenar y es una noche muy especial para mí: el pequeño lo pasará en casa de la familia de su novia y la mayor con los amigos a su casa, esto quiere decir que nos comeremos las doce uvas los dos solitos “que no está mal” ya que estaremos los dos juntos compartiendo la gran noche, pienso en las miles de personas que no tendrán la misma suerte que yo que estarán lejos de sus seres más queridos e incluso no tendrán nada que llevarse a la baca esa NOCHE.
Con todo cariño a mis compañeros/a FELIZ AÑO /2008

sábado, 15 de diciembre de 2007

LA NAVIDAD


Me he levantado esta mañana pensando en la próxima llegada de la Navidad.

Recuerdo con infinita nostalgia un tiempo no muy lejano cuando al llegar a casa del trabajo me encontraba el árbol colocado en un extremo del enorme salón, cargado de pequeñas luces de todos los colores que mis hijos habían decorado con gran júbilo e ilusión.

Todo ha cambiado en mi interior ya no me alegran las pequeñas cosas que antes me hacían sentirme tan feliz. FELIZ NAVIDAD.

viernes, 7 de diciembre de 2007

El incendio


Ayer por la tarde salieron ardiendo los cables de la fachada de mi casa formándose un tremendo revuelo, menos mal, que todo quedó .en un gran susto; gracias a la rápida actuación
de los bomberos que acudieron de inmediato a nuestra llamada.