Soy una niña de
ocho años. Hoy doña Trini, la maestra, nos explicó cómo viven los pájaros. A mí
me gustan mucho por qué son libres y puedes viajar por donde quieren. El camino
que recorren es largo y peligroso, pero ellos se ayudan entre sí. Le pregunté a
la maestra por qué las personas no podemos ir de un lugar a otro libremente.
Ella me respondió que aunque no tengamos alas, podemos volar con la
imaginación.
He estado
pensando en esos pájaros migratorios y me parecen más humanos que las personas,
porque ellos son acogidos por los demás animales cuando vienen de lejos, sin
cuestionar si tienen papeles, o no, cuál es su raza o su origen.
No lo entendí
muy bien, pero no le voy a preguntar nada a la maestra, porque va pensar que
soy tonta.
Maruja Jiménez galeote.