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martes, 23 de diciembre de 2014
Feliz Navidad

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NAVIDAD

jueves, 11 de diciembre de 2014
A MI PADRE
Recuerdo esa estación, donde
tantas veces vi a mi padre salvando las vías... con su traje azul oscuro y la gorra de plato, con el icono de “RENFE” bordado en rojo. Su trabajo consistía en dirigir
la maniobra, cambiar los vagones de vias para poder engancharlos a los de
pasajeros y a la máquina de vapor para recorrer bellos pueblos y ciudades.
Lo más duro para él era cuando tenía
que trabajar los días de fiestas: esos días de Semana Santa y Navidad, y los
turnos de noche, tenia que soportar horas al intemperie,
muchas veces mojado y otras con frío y viento. Mi padre amaba su trabajo y
nunca se quejo de ello...
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MICRO RELATO

sábado, 6 de diciembre de 2014
“EL OCASO DE LA VIDA”
Cada
mañana al amanecer el viejo maestro sale de la residencia y sube a un vagón
del metro, viaja hasta el mediodía sin hacer trasbordo en ninguna estación. No
va a ninguna parte. Con el rostro pegado al cristal de la ventanilla sólo ve negrura,
sombras que pasan fugaces ante él. Sueña que se halla en el patio de su antigua
escuela rodeado de niños jugando y árboles desnudos. A veces, algún viajero se
sienta a su lado y le mira, con la misma mirada de asombro que le miraban, hace
algunas décadas sus pequeños alumnos. Unas lágrimas de alegría inundan sus cansados
ojos al recordar esa inolvidable etapa de su vida. Cada mañana bajo tierra,
este viejo profesor se encuentra con la luz al salir del túnel.
Creado por: Maruja.
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Trabajos del taller de escritura.

sábado, 29 de noviembre de 2014
MI MAMA ME REGALO UN MARUMITO.
Ayer fue mi octavo
cumpleaños. Como somos tan pobres y no tenemos dinero, mi mamá me regalo un
marumito. Cuando salí al patio y vi mi regalo, me enganché a su cuello y la
cubrí de besos. No pude contener la emoción.
Allí estaba. Era el
regalo más bonito que yo había visto jamás colgando de un árbol. El asiento era
dorado y sujeto con dos guirnaldas de flores. Subí a mi marumito y me
agarré con fuerza, empecé a columpiarme primero muy despacio y luego más y más
de prisa… La brisa mecía mi largo pelo y acariciaba mis mejillas
encendidas por la excitación. En esos instantes me sentí como una princesa
sentada en su trono.
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Trabajo del taller de escritura. Microcuento

lunes, 24 de noviembre de 2014
“EL QUE SE QUEDA SUFRE”
Recuerdo que esa misma tarde fuimos al cine a ver “Esplendor en la hierba”
que feliz me sentía en aquellos días. Aún retengo en la memoria como cogidos de la mano acudíamos
cada tarde al parque, el olor a césped recién cortado, el aroma del agua evaporándose entre las hojas, y como el sol y el calor de tus brazos calentaba
mi cuerpo.
No sé qué pasó entre nosotros. Quisiera
poder dejar de amarte, no ser esclava de mis sueños y de mi vida sin ti, una
vida que está muriendo. Yo ya no estoy aquí, morí, aquel día que saliste de
esta casa en la que habíamos pasado los momentos
más felices de nuestras vidas. Es cierto lo que una vez dijiste… “Cuando
alguien se va…el que se queda sufre”
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Trabajo del taller de escritura.

domingo, 16 de noviembre de 2014
EN SOLEDAD
Pasan las horas escuchando el tic tac del
reloj. Marta balancea su
escuálido cuerpo sentada en la butaca de rejilla tras el enorme ventanal,
absorta, ve pasar las negras nubes del inminente invierno. En un rincón de la
estancia, una bella melodía se escapa de la vieja radio, no puede evitar
que sus cansados ojos se ahoguen en lágrimas. Con apatía saca del bolsillo de
su bata de franela un antiguo rosario y muy despacio, desliza entre sus
huesudos dedos una a una sus cuentas. Hoy no vendrán sus hijos. La tarde
amenaza lluvia. Tampoco ha acudido la chica peruana que atiende la casa y la
acompaña a pasear al caer el sol. A sí que hoy no podrá ducharse, ellos no
quieren que lo haga sin que la chica esté presente. ¿Quizás mañana...
Creado por Maruja. J. Galeote.
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Trabajos del taller de escritura

miércoles, 29 de octubre de 2014
XI edición en el Certamen de relato y poesía ‘Salvador Varo’
“Se disipa la niebla”
Después de una larga noche de insomnio me levanté, me asomé tras
los transparentes visillos del balcón
del dormitorio y comprobé que una
débil neblina cubría los rojizos tejados de las casas adosadas del
barrio. Sentado sobre la cama cerré los ojos
un instante. Al abrirlos, mis pupilas se clavaron en la fotografía de
María, mi esposa, que, estática, me miraba desde la mesilla de noche. Abracé la
fotografía contra mi pecho y unas incontroladas lágrimas me resbalaron por las mejillas. Le hablé, le
conté cosas, cosas que nadie sabía, sólo ella y yo. El dolor y la rabia se escaparon por mi boca y por mis ojos, llenando
la estancia de cristalina escarcha.
Bajé la empinada escalera con sumo cuidado, aferrado a la fuerte
barandilla que la flanqueaba. Tenía mucho miedo a caerme. Me dirigí a la
cocina, guiado por el ahogado sonido de cacharros. Era Luz María, una chica
peruana que habían contratado mis hijos para que atendiese la casa, mi
colesterol y mi tensión arterial. Al salir a la calle,
el aire fresco de la mañana me rozó la piel como el suave pelo de un gato; una
sensación de libertad había invadido mi espíritu: percibí cómo los árboles
mecían las amarillentas hojas ante el inminente otoño, y cómo los débiles rayos
del sol de la mañana resaltaban los grises adoquines del pavimento. Caminé hasta El Centro de Mayores. Por las ventanas se escapaban
las voces de los allí presentes y un penetrante olor a café recién hecho. Entré
para desayunar. Al terminar, me acerqué a una de las mesas para curiosear un
poco. Uno de ellos, un tal Manolo, me ofreció jugar una partida de dominó. Me
gustó. Al día siguiente volví, y al otro, y al otro, y al otro… Un día Manolo
me comentó que en breve, en el Centro, empezarían los cursos de Informática. “Sería
interesante poder aprender algo sobre ese tema…”- pensé con temor
ante lo desconocido. A la mañana siguiente me puse manos a la “obra” y sin
pensarlo dos veces, sin prisa, pero seguro de que mi vida iba a cambiar, subí
decidido los más de diez escalones que me separaban del despacho del Director.
No se encontraba allí, así que subí al segundo piso, donde se impartían las clases. Ya dentro de
la sala, miré a mi alrededor con suma curiosidad, buscando al Director. El
ambiente que se respiraba era sereno y acogedor:
mesas de madera clara alargadas con dos ordenadores en cada una de ellas; las
sillas tapizadas de azul metal, y las cortinas de las ventanas del mismo tono, que
apenas dejaban pasar un tenue rayo de luz. Me encontraba abstraído en mi
contemplación, cuando una voz se hizo
sonar a mi espalda.
— ¿Señor, qué deseaba? Le eché una mirada a hurtadillas: era alto,
moreno, un poco escaso de peso y con gafas al estilo Elton
John.
—Quería información…
Desearía saber si aún queda alguna plaza libre para el taller de Informática
que va a empezar dentro de unos días – contesté, dejando escapar de mis
labios una tímida sonrisa.
— Sí, una de iniciación
queda libre – respondió el Director
con voz firme y serena.
Abrió la carpeta que portaba en la mano y me entregó un
formulario. Al terminar de rellenar la solicitud le dije:
— ¿Qué día y a qué hora
empieza la clase?
—El lunes próximo a las diez. Por favor, no llegue
tarde. Aquí solemos ser muy puntuales- respondió
el Director, extendiéndome su mano.
…Y sin apenas darme cuenta ya estábamos a mitad del curso. Una de
las compañeras, Paulina, que siempre se sentaba
a mi lado, me ayudaba a encontrar las letras o los signos de puntuación,
y también hacía aparecer lo que había escrito en la pantalla, cuando por “arte
de magia”, sin que yo supiera cómo, me desaparecía. Paulina
era alegre, divertida, con el pelo como
una nube de invierno y los ojos pequeños y vivarachos.
Me daba ánimos para que no faltase a las clases. Y no falté, ni siquiera cuando
me dolía mucho la espalda y las rodillas por la dichosa artrosis. En poco
tiempo aprendí a navegar por Internet y a utilizar las redes sociales: correo
electrónico, facebook… Manolo, con el que solía jugar cada día la partida de dominó
me ofreció participar en el taller de teatro del Centro. Y acepté de inmediato;
¡nunca pensé que fuese capaz de subirme a un escenario! Al terminar los ensayos
vamos a tomar algo. Lo pasamos ¡¡¡genial!!! También he hecho amistad con un grupo que
juega a la petanca. Cada lunes me acerco
hasta el club para verlos jugar. ¡¡¡Son magníficos!!!
Espero cada día, impaciente, la
hora de reunirme con ellos y ellas… He vuelto a reír, a soñar, a tener inquietudes por aprender y conocer cosas nuevas...
Se disipa la niebla.
Creado por Maruja. J. Galeote.
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1º Premio de relato 2014

domingo, 26 de octubre de 2014
EL PERRO MALO
Al volver de un corto viaje comprobé que toda la casa se
encontraba en el más absoluto desbarajuste. Ese maldito perro había vuelto
a hacer de las suyas. Como una loca me puse a buscarlo entre el
barullo de recuerdos lapidados. Entre la opilación de objetos, el álbum de fotos lacerado. La boca de labios ardientes y
carnosos de tía Matilde estaba pegada al mostacho de mi tío, el carabinero, la foto de fin de
curso mancillando, en una esquina se intuía que estaba Monolito el cojo, el de las gafas de culo de
vaso. Había dejado hecho añicos a mi primer novio el bombero, que estaba
¡¡¡Buenísimo!!! No sin poco esfuerzo por fin pude ver desenredando los recuerdos del verano del sesenta y siete... Me puse furiosa y le grité con
todas mis fuerzas: Malo, eres un perro muy malo y entupido. Movió las orejas y el rabo, me miró, levanto la pata trasera, y un chorro de líquido caliente borró en un instante todos los
recuerdos. He tomado una decisión llevarlo conmigo cuando salga de viaje!! Creo que esa fue la intención del felino...
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Trabajos del taller de escritura.

sábado, 18 de octubre de 2014
EL ENCUENTRO
Ese otoño por elección fui nombrado para asistir a una conferencia de medicina nuclear en Sevilla, volví al
año siguiente. Al verla en la barra del bar del hotel no me lo podía creer. Era la chica que el pasado otoño había conocido allí mismo. Sí, era ella,
la del vestido verdegay, la de mirada
ardiente y seductora. Sí, la que me invitó a
nadar en la piscina del hotel e ir al baile
aquella noche, era ella, la que al
llegar y comenzar la música se monto en un bocoy
de cerveza y comenzó a desnudarse como una loca.
Creado por Maruja. J. Galeote.
Creado por Maruja. J. Galeote.
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Trabajo del taller de escritura.

domingo, 12 de octubre de 2014
LA VISITA AL DENTISTA
Había oído que le gustaba manosear a las pacientes. No lo
creí. Tenía que ir a su consulta en unos días y mi marido me sugirió que no
fuese sola, así que me acompañó mi hija
pequeña.
Me senté en el sillón un poco preocupada e incómoda, tanteo
la muela que tenía en mal estado y sin mediar palabra comenzó a palparme el
cuello, el pecho derecho y el izquierdo. Se encontraba excitado, ansioso… Un
sudor frío inundaba mi cuerpo, estaba aterrada. Aproximó su repulsiva boca a mi
oído y dijo:
—Es por si tiene usted los ganglios inflamados. – se excusó.
De un salto me levanté cogí a mí niña de la mano y salimos.
Ya en la calle mi hija me dijo:
—Mamá, mamá te ha tocado las tetas.
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Trabajo del taller de escritura.

sábado, 4 de octubre de 2014
LA VACA QUE LOGRÓ ESTUDIAR
—Cuando pasen cinco años y sea mayor quiero ir
a la universidad, para poder estudiar. Ya que eso no será una dificultad para
mí: estaré corta de vista, sorda y con las tetas flácidas Me pondré un vestido
de tul, zapatos carmesí y unas gafas de culo de botella.
Claro
que cuando me vea la profesora, dirá asustada: —Tú no puedes estar aquí.
— ¿Por qué no puedo estudiar yo?—
Ya soy mayorcita — ¿No cree Señora? Le preguntaré sin
perder la calma.
Me sentaré sin hacer el más mínimo gesto en el
último banco de la clase. Los niños me tiraran
gomas, lápices, tizas…y todo lo que encuentren a su alcance.
La gente irá todos los días a curiosear,
a ver qué hace una vaca en clase, y como pasarán mucha gente…Y como el bullicio
y el alboroto aumentarán y los chicos en clase no estudiarán...
Más yo, me apartaré a un rincón de la clase y rumiaré la lección con tesón y ahínco cada día. Los chicos estarán tan distraídos con asistir cada sábado al botellón, y en “joderme”, que no estudiarán y se convertirán en auténticos asnos.
Creado por Maruja. J. Galeote.
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Trabajos del taller de escritura.

sábado, 20 de septiembre de 2014
SIN PUDOR

domingo, 31 de agosto de 2014
LOS NIÑOS SIN FUTURO
Sentada en la playa y desde la posición donde me encuentro
puedo observar a dos niños pequeños, jugando en la orilla del mar. Con la pala
y el rastrillo, construyen un lindo castillo donde imaginan que viven vasallos
y bellas princesas de rubios cabellos.
He recordado con horror lo he que visto esta mañana en la
televisión, como han bombardeado escuelas y hospitales en Gaza. Niños con la
mirada triste que no tienen nada, rodeados de escombros, hambre, miseria y destrucción.
Sólo les queda el miedo. Niños inocentes, que no han hecho ningún mal y que
tienen que sobrevivir con el terror a ser bombardeados en cualquier momento,
esperando y temiendo que este puede ser
el último día de su vida.
Como hay en el mundo personas que permiten tanta crueldad y
puedan dormir tranquilos…
Creado por Maruja. J. Galeote.
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reflexión

viernes, 20 de junio de 2014
LLEGÓ EL VERANO
En verano para ir a la playa son imprescindibles las
gafas de sol y el sobrero. Los oscuros cristales nos permiten observar esos cuerpos
atléticos con abdomen de tableta de chocolate.
El sombrero nos protege del sol
y nos permite ocultar esos apetitos ocultos que sentimos al visualizar semejante
espectáculo…
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Reflexiones

sábado, 26 de abril de 2014
EL ENGAÑO
La mañana
presagiaba lluvia así que decidí coger el paraguas. Había quedado con mi amiga para
desayunar en la cafetería pero no se encontraba allí. Me senté en una mesa al
fondo del salón, desde allí podía atisbar a todos los que entraban y salían.
Me quedé atónita
al verlo. Sí, era él, con el pelo engominado peinado hacia detrás, traje gris y
corbata amarilla. Mi corazón comenzó a galopar como un potro desbocado. Que hacía él en la cafetería
a esa hora de la mañana. Se suponía que tenía que estar en el trabajo. Intenté
ocultarme para que no me viese bajo la mesa. Me extrañó su aspecto, no solía
engalanarse tanto para salir conmigo. Con miedo a ser descubierta, decidí
esperar para ver qué pasaba.
¡¡¡Madre del amor hermoso!!! Era Marta, mi mejor
amiga de la infancia. Avanzó golpeando los tacones contra el pavimento, con un sugerente
movimiento de caderas se dirigió hacia la barra del bar, y se sentó en el
taburete cruzando las piernas con gesto elegante. “Siempre había sido muy pija” Engullía su insinuante cuerpo en
un ajustado traje escarlata con escote
de vértigo, dejando al descubierto los moldeados senos de silicona. Sus miradas se prendieron,
cautivos de una pación descontrolada como chacales ante su ansiada, presa, y
sin el más mínimo pudor, juntaron sus
labios ferozmente en un ardiente beso que les hizo estremecer de placer. En ese mismo instante, me hubiese gustado
arrancarles el corazón y exhibirlo en una bandeja. Los veinte años de
matrimonio habían perecido para siempre…
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Trabajo del taller de escritura.

domingo, 20 de abril de 2014
LA NOCHE
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Reflexiones

miércoles, 26 de febrero de 2014
UNA ROSA
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Creado por Maruja.

sábado, 15 de febrero de 2014
DÍA DE SAN VALENTÍN
Querido Richard:
Amor mío, ha sido muy poco el tiempo que hemos pasado juntos, pero sin duda
han sido los momentos más maravillosos de toda mi vida, y por eso hoy 14 de
Febrero día de Sª Valentín te escribo esta carta. Llegaste a mí como agua
cristalina en mitad del desierto, días en los que mi corazón pensaba que ya no
podía volver a enamorarme, decidida a no amar a nadie, ¡¡jamás!! Hoy
tengo la necesidad de escribirte para que sepas, que a pesar de los errores que
hemos cometido durante nuestra corta relación, confío en que me ames tanto como
yo te amo. En este tiempo en los que los días se acortan y las
noches se alargan, me embarga la tristeza. Eres el amor de mi vida. No consigo
dejar de pensar en ti; estas en cada palabra, en cada rayo de sol, en cada
suspiro… No puedo pensar en otra cosa, sólo en tu amor. Recuerdo con toda nitidez el primer día en que te conocí. Te miré a
los ojos y me hechizaste con tu alegre sonrisa. Eres la pasión que vino a mi
vida dando luz a mi existencia ya sucumbida. ¡Te amo con toda mi alma!
Con impaciencia: espero tu respuesta.
Creado por Maruja. J. Galeote.
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Trabajo del taller de escritura.

domingo, 9 de febrero de 2014
PENSAMIENTOS
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Reflexiones.

miércoles, 29 de enero de 2014
EL PEQUEÑO MENDIGO
Cada día solía pasar por esa
esquina, siempre lo veía contando unas pocas monedas que algún transeúnte le
había dejado en aquella mugrienta lata corroída. Él sólo quería consegir lo
suficiente, poder comprar un bocadillo para poder mantenerse en pie, su
pequeño y débil cuerpo temblaba como una hoja zarandeada por el fuerte viento
de la mañana. El pequeño intentaba sin conseguirlo calentar sus manos con el
vaho que salía de su boca.
Todos pasaban sin ni siquiera
mirar, sólo yo podía percibir su angustia y desesperación: las madres pasaban
envueltas en calientes abrigos de lana cogidas de la mano de sus hijos, los
ejecutivos intentaban eludir e ignorar la denigrante y maltrecha figura que con
ojos tristes y sangrantes, y manos temblorosas contaba una y otra vez su
exiguo tesoro.
Me acerqué a él, me quité los
lapidados guantes con suma dificultad y saqué del bolsillo de la pelliza unas
cuantas monedas, las pocas que había podido conseguir en la entrada del metro
después de pasar allí postrado toda la noche.
¿Cuánto te falta para poder
comprarte el bocadillo?—“Sólo diez céntimos” ¿Tú me los puedes dar? “Hace dos
días que no he comido nada, y apenas me puedo sostener". "Toma para que te compres el bocadillo y un vaso de leche caliente”. ¡¡¡Yo ya comí
ayer!!!
Creado por: Maruja. J. Galeote.
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Trabajo del taller de escritura. Cuento

lunes, 20 de enero de 2014
“UNA PERSONA RELEVANTE"
Mi
“padre” nunca fue un hombre de Universidad, sus años de juventud transcurrieron
en plena posguerra y tuvo que trabajar muy duro, para que a nosotras, sus
hijas, no nos faltara de nada, pero él nunca se conformó con mirar. Leía todo
lo que pasaba por sus manos: libros, revistas, periódicos… Nos enseñó que la
educación era muy importante, nos hablaba de los grandes héroes y tiranos de la
tierra, nos habló de la guerra y también de la paz, nos enseñó que
más vale dar que recibir, que uno se siente mejor con ello,
aún cuando otros puedan pensar que es tonto dar algo a quien no se lo
merece. Decía que eso no era lo importante, lo que importaba era que esa
persona que lo recibía nunca nos olvidaría. Él era un hombre autodidacta,
siempre me asombraba su gran capacidad de saber todo lo que uno le preguntaba…
Pero
más que nada, lo que hizo y hace que sea una persona relevante para mi es que
haya dejado huellas. Fue un gran hombre que se hizo así mismo, siempre
tenía una palabra amable, un gesto de cariño. Pienso en ello, recordándole
ahora que ya hace 7 años que no está entre nosotros; conocí en él a un hombre
que sin ser un letrado, tenía la palabra exacta para hacerte sentir importante.
Su sonrisa y sus ojos eran limpios y serenos, él nunca se alteraba “y si lo
hacía alguna vez, pedía disculpas”.
Mi
padre era un hombre humilde y sabio, que como raíces profundas, quedaron
plantadas para siempre en mi vida.
Creado por Maruja. J. Galeote.
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Trabajo del taller de escritura.

sábado, 11 de enero de 2014
LAS BOTAS DE MIMI
Se las compró su abuela
para Navidad y las estrenó el día de Reyes. Apenas se las puso se dio cuenta
de que no andaban bien. La bota del pie derecho daba un paso hacia
adelante pero… ¡la bota del pie izquierdo daba un paso para atrás!
— ¡Qué atrocidad. Así
no voy a ninguna parte!
Se sacó las botas las
puso en la caja y se fue a la zapatería a reclamar.
El dependiente no se sorprendió, se disculpó y le explicó a Mimi el problema.
—De vez en cuando el duende de los zapatos que habita en la zapatería, le encanta hacer bromas y se mete en algún zapato.
El dependiente le preguntó a Mimi en qué bota tenía el problema.
—En la izquierda. La derecha está bien va para adelante pero la izquierda va para atrás.
El hombre cogió la bota del pie izquierdo, la sacudió un poquito y le indicó con un gesto que se las pusiera para ver qué pasaba. Dio un paso para adelante con el pie derecho y después otro con el pie izquierdo.
El dependiente no se sorprendió, se disculpó y le explicó a Mimi el problema.
—De vez en cuando el duende de los zapatos que habita en la zapatería, le encanta hacer bromas y se mete en algún zapato.
El dependiente le preguntó a Mimi en qué bota tenía el problema.
—En la izquierda. La derecha está bien va para adelante pero la izquierda va para atrás.
El hombre cogió la bota del pie izquierdo, la sacudió un poquito y le indicó con un gesto que se las pusiera para ver qué pasaba. Dio un paso para adelante con el pie derecho y después otro con el pie izquierdo.
Todo estaba bien, las
dos botas caminaban para adelante.
Mimi dio las gracias al dependiente y se despidió del duende, aunque no pudo verlo se marchó con las botas puestas hasta su casa.
Cuando vayas a comprarte un calzado pruébatelos, camina un poquito por la zapatería y fíjate que las dos caminen para adelante. Nunca se sabe cuándo los duendes quieren gastarnos alguna broma.
Creado por: Maruja. J. Galeote.
Mimi dio las gracias al dependiente y se despidió del duende, aunque no pudo verlo se marchó con las botas puestas hasta su casa.
Cuando vayas a comprarte un calzado pruébatelos, camina un poquito por la zapatería y fíjate que las dos caminen para adelante. Nunca se sabe cuándo los duendes quieren gastarnos alguna broma.
Creado por: Maruja. J. Galeote.
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