jueves, 6 de abril de 2017

PESADILLA



Una vez soñé que el viento hacía crujir los árboles en la calle oscura. Sentí frío un frio gélido y aterrador. Conducía un coche por la gran avenida de Nueva York, conducía muy de prisa. No tenía permiso de conducir y eso me aterro y comencé a llorar amargamente. Al limpiar las lágrimas con el dorso de la mano eche la vista al frente, no podía distinguir en la oscuridad con claridad, mas, no eran coches los que venían de frente ni hombres conduciendo, eran enanos corriendo en sentido contrario. ¡Estaba dentro de un cuento! Me asusté, me invadió el pánico. Todos aquellos seres diminutos se me  
habían echado encima, no podía moverme y no podía hacer nada para evitarlo. No conseguía correr por más que lo intentaba las plantas de los pies las tenía clavadas al suelo balanceando mi cuerpo hacia delante como una frágil hoja de papel movida por el viento.
El miedo se apoderó de mí. No sabía que iban a hacer conmigo, que planes tenían para mí aquellos seres extraños y malvados. Lloré acongojada, el corazón me palpitaba muy deprisa con la boca seca y con un sabor amargo  ya que no podía librarme de ellos.
De pronto, una gran nube negra se posó sobre mí envolviéndome y liberándome de aquella opresión angustiosa.

Creado por: Maruja. J. Galeote.

2 comentarios:

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Sentí algo de miedo imaginando la escena, esas pesadillas son una tortura.

Un abrazo.

PEPE LASALA dijo...

Yo también sentí un poquito de temor. Muy bien transmitido Maruja. Un fuerte abrazo y buen fin de Semana. @Pepe_Lasala