sábado, 18 de mayo de 2013

EL MUERTO

Sé, con toda certeza que yo no me suicidé. A decir verdad no entiendo muy bien la causa de mi fallecimiento. Algunos de los que han venido a mi funeral lloran sin consuelo.
¡¡¡Que frio!!! Me estoy modelando como una estatua de sal, no me puedo mover, la oscuridad me rodea, la lluvia entra por las ranuras de la caja y el fino  raso que me cubre el cuerpo no es de muy buena calidad pero hace su función.
La muy golfa de mi Carmela ha elegido el entierro más barato, habrá pensado: total para quien es
Creo que es ella esa que gimotea, mi mujer, la muy put… después de la cornamenta que me ha colgado con el chico del supermercado, se creía que no me percataba cuando  le compraba  las cajetillas de tabaco, y él le tocaba el trasero, detrás del mostrador, la muy guarra.
¿Es ella? Esa que llora a mocos tendido, sí, sí es mi “cuñá” la carnicera,  la muy falsa, que no me quiso vender la carne a plazos el mes que no cobré el paro.
No puedo morirme pensando en  mi hijo, ese es “harina de otro costal, ha dejado embarazada a la novia que tiene tan sólo quince años. Se ha pasado toda la etapa escolar falsificando las notas. Que joyita  está hecho el niño. Buena herencia le dejo  a la madre. Con treinta y cinco años aún sigue yendo al colegio de adultos. ¡¡¡El muy animal!!!Yo no me he suicidado ha sido el infarto.

4 comentarios:

Rafael dijo...

Con ese panorama como para no darle un infarto. ¿Y a quién no le pasaría algo parecido?
Un abrazo y feliz tarde.

Cecy dijo...

Y si lo hubiera decidido en vez de darle el infarto, justificado lo tenia, con tal buena familia.
Me gusta tu manera de escribir.

Un abrazo :)

TriniReina dijo...

Pues no me extraña. Con este panorama las dos cosas se pueden dar.

Muy bueno

Besos

Abuela Ciber dijo...

Pues el infarto se venia venir no???

Cariños