viernes, 22 de enero de 2016

EL RAYO DE LUZ

Él es consciente al salir cada mañana tras las montañas de que su aspecto es visible, sabe que nadie lo puede aprehender pero si manipular, las nubes y los altos edificios de la ciudad pueden ocultan su luz. Más no pueden impedir que vuelvan a emerger sus rayos si es posible con más intensidad. Sabe de su poderosa fuerza puede iluminar y dar calor si se lo propone. Sus rayos son los mensajeros de la fotosíntesis para dar verdor a las plantas y hacerlas crecer, puede mover con sus rayos a los girasoles que pastan en el campo, a su antojo. Sus rayos pueden posarse sobre las tranquilas aguas del mar señalando miles de estrellas sobre la superficie. Sabe muy bien de su gran brillo y podes durante el día, pero también es consciente de su retirada al caer la tarde tras el horizonte. Los rayos de luz mueren lentamente vomitando sus colores violetas y anaranjados, engullidos por las sombras para dejar paso a la negra noche.


Creado por: Maruja. J.Galeote.

3 comentarios:

Rafael dijo...

El sol como centro para dar forma a este pequeño relato.
Un abrazo.

Maruja dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
PEPE LASALA dijo...

Qué bonito Maruja, es un precioso homenaje al sol. Muy bien escrito amiga. Un abrazo y buen Domingo. @Pepe_Lasala