domingo, 14 de octubre de 2012

QUERIDA AMIGA


Hola amiga: esta noche no he podido dormir pensando en lo que me comunicaste ayer en el bar mientras tomábamos una cerveza.  No lo puedo creer por más que  ahondo en tus palabras. Palabras cargadas de tristeza, miedo y desesperanza ante lo desconocido.
Los resultados de esa peligrosa prueba... esa que ha certificado lo que ya se preveía...Al escucharte todo se ha oscurecido y derrumbado a mi alrededor,  porque no concibo la vida sin tener tu compañía y tu amistad, esta amistad que perdura desde hace más cuarenta años, que nos une cada día más, con nuestros encuentros y  desencuentros pero siempre con una sólida amistad. Eres la persona que siempre está a mi lado, me apoya, me anima, me alegra y hace que no me sienta triste, en momentos de bajón, de los muchos que nos ha planteado la vida, tanto a ti como a mí.  Me siento con el corazón destrozado, con la impotencia de no poder hacer nada…sólo estar a tu lado, decirte que no tires la toalla y luchar, luchar con todas tus fuerzas, consultar a otros especialistas para ver si ellos tienen otra segunda opinión sobre esta terrible enfermedad…






4 comentarios:

Magda dijo...

Querida Maruja; no se si es realidad o es una ficción tu entrada, pero para eso están las amigas no?
Un abrazo.

ohma dijo...

En casos así no hay palabras,sólo queda luchar a quien la padece y los demás acompañarlos.
Un abrazo.

La abuela frescotona dijo...

querida Maruja también un grupo de amigas estamos pasando por lo mismo, te digo que la compañía es muy importante en estos trances y nunca perder las esperanzas la mano de Dios es misteriosa y nunca nos da una prueba que nos supere, las abrazo

TriniReina dijo...

No se puede tirar la toalla. No se podemos rendirnos ni el el último segundo.

Besos