domingo, 28 de abril de 2013

SALIR A CAMINAR




Si salgo por  la mañana, por la tarde a medio día o al anochecer, a  todas horas del día está allí en la calle, sentada en el banco de madera que está situado  frente a mí casa: es una mujer de edad indefinida que peina canas y lleva dentadura postiza. Siempre que entro o salgo del portal me observa sin pestañear en su mirada puedo adivinar sus sórdidos y oscuros pensamientos…
 “Es que es muy mayor para llevar la ropa tan corta, ajustada y con tanto escote. Es que parece una  “pilingui”. No se mira al espejo antes de salir a la calle. No se da cuenta de la edad que tiene la señora.  Seguro que aún tiene las camas sin hacer, los platos sin fregar y no ha planchado la ropa.¡¡¡Si es que se pasa el día en la calle con el bolso colgado…comprando trapitos y gastando dinero sin ningún control Con razón dicen que el marido la ha dejado por otra.”