martes, 18 de enero de 2011

LA ABUELA GOLONDRINA



Cada mes lo pasa en casa de uno de sus tres hijos que ya se encuentran jubilados; bueno, todos no, menos la pequeña Marta.


Carmen, la mayor, maestra de primaria, es alegre y muy divertida, a menudo le cuenta chistes graciosos y siempre le tararea canciones de los años cuarenta.


Juan, fontanero de una importante empresa, cada día la irrita con sus juegos de niño travieso, le esconde sus retratos y las galletas que más le gustan.


Marta no trabaja, ha pedido excedencia en el hospital, tiene dos niños pequeños, uno de dos, y otro de cuatro, que es un demonio. Cuando hace buen tiempo, la saca a pasear por la acera, aunque ella nunca está dispuesta a ello, no le gusta cambiarse de ropa ni ponerse los zapatos y mucho menos que la peine.


Como ella, hay muchas que son muy afortunadas, pero por desgracia cada vez menos. Ellas son conocidas por el apodo de las abuelas “golondrinas” un mes, aquí y otro allí…




4 comentarios:

Magda dijo...

Hola amiga, es cierto lo que dices en tu escrito, unas veces para ca y otra para allá, así se ven las personas mayores. Y a nosotros que nos espera? Besos.

Rosario dijo...

Hola Maruja, que verdadero es lo que cuenta, esa persona tiene quien la cuide, pero otras,da pena.
Saludos.

Nieves Moreno dijo...

Hola Maruja,el paso del tiempo lo describes tal y como es, con este relato tan entrañable.
Las personas vamos cambiando, parece que a nosotros no nos va llegar esa etapa de la vida, pero día a día nos aproximamos a la (tercera edad) como se dice ahora.
Hay que tener ánimo para el futuro.
Un beso Nieves.

Anónimo dijo...

¿Y como se nos llamaria a los hijos/as que los atendemos,asi,como podemos arriesgando nuestro presente y nuestro futuro?


Autonoma(con cotizacion minima),sin ingresos fijos,55 años,con pareja no cohabitante hace 12 años y con una hipoteca por pagar de aun 90.000€.