viernes, 3 de diciembre de 2010

EL VELO DEL OLVIDO


Siente que los recuerdos se desvanecen. Grandes lagunas aparecen como la fina niebla que no deja ver el horizonte. Cada día se encuentra más y más atrapada, en este oscuro y desconocido mundo de confusión. María se esfuerza en recordar: cada cosa que ha hecho, o que tiene que hacer. A veces guarda el libro. Cuando va a leerlo no lo encuentra. Las llaves no están en el bolso, ¿Dónde las puso? se desespera si no están allí. Le aterroriza tener que recordar donde las ha guardo. Se avergüenza cuando alguien le dice. — Te lo dije ayer, y el velo se extiende como un muro infranqueable ante ella y no consigue recordar que era, ni de que se trataba. Se encuentra aterrada al pensar que con el paso del tiempo no recordará a sus hijos, nietos… sus seres más queridos.

María está ante el espejo, no se reconoce, un incoherente velo desdibuja su imagen. Y se pregunta angustiada con lágrimas en los ojos. ¿Quién soy yo?

5 comentarios:

ANTONIA RODRIGUEZ dijo...

MARUJA, nos asusta el pensar que podemos llegar a esas situaciones tan angustiosas. Por eso intentamos tener la mente siempre trabajando,TÚ escribiendo y yo hago lo imposible para no darle la oportunidad de ser atrapada en ese mundo de tinieblas. Pero la genetica...No perdona y al final sera lo que Dios y la ciencia dispongan. Un abrazo, ANTOÑITA.

MAGDA CONTRERAS dijo...

Maruja,verdad que nos asusta ni siquiera pensarlo, pero nosotros no dejamos que eso pase mientras tengamos esa oportunidad.Besos.

Mª Teresa Martín González dijo...

Temerosamente hermoso. Hay pocas cosas que me den miedo, pero una de ellas es el olvido, pero no olvidar, sino que me olviden. Afortunadamente tenemos seres queridos que siempre estarán a nuestro lado cuando se nos olviden las llaves o no recordemos el segundo apellido de nuestro padre. Y como dice antonia, hay que tener la mente siempre trabajando.

Mimi dijo...

abuelaa olaa

Nieves Moreno dijo...

Hola Mruja, tu relato ha tocado un tema que he conocido muy de cerca, es muy triste ver como se va perdiendo la memoria y termina por no reconocerse ante el espejo, la persona que padece esa enfermedad.
Es muy aconsejable ejercitar la mente, ocupandola con actividades de todo tipo.
Un beso Nieves.