viernes, 3 de noviembre de 2017

EL SABOR DE LA VENGANZA

Quedo embarazada cuando sólo tenía quince años, su irresponsabilidad de aquella noche de desenfreno  marcó su vida para siempre. Había cometido en gran pecado, así que su madre una mujer de fuerte carácter, no tardo en solucionar el problema. Contrato con el cabrero del cortijo para que se casara ella, en un corto plazo de tiempo. No tardo mucho en darse cuenta en la vida que le esperaba al lado de aquel malvado ser: palizas, borracheras y vejaciones a diario. Odiaba aquel hombre, que la forzaba cada noche  a tener relaciones. Un día se llevo a la más pequeña de sus hijas. Como loca busco entre sus papeles sonaron seis campanadas cuando lo descubrió. Al llegar a aquel tétrico lugar una monja le dijo que el padre había firmado los papeles  para la adopción, y que nunca más la volvería a ver. Se sintió morir al escuchar aquellas duras palabras. Se volvió loca. Fue en su busca y al  tenerlo frene a ella, saco la pistola del bolso y vacio el cargado  en su cabeza. Como un zombi camino sin rumbo por las calles desierta.

Después entró en su casa por la puerta trasera, que estaba abierta desde las  seis, y se derrumbo de bruces en la cocina. 



2 comentarios:

Manuel dijo...

Hola, Maruja. Es duro lo que te voy a decir pero, se equivocó de persona, le tuvo que disparar a su madre, que en lugar de apoyarla y aconsejarla, se preocupo solamente "del que dirán".
Es un tema que da para mucho, pero, no me quiero extender más.
Un abrazo.

Maruja dijo...

Gracias por tu opinió, pero ha habidos épocas en esta España que pesaba más el que dirán que la felicidad de las personas. Aunque escaso fueran los propios hijos Manuel. Un saludo