martes, 16 de febrero de 2016

HAIKU

INVIERNO




Lluvia de día.
El aire perfumado
Las calles frías.
                                                  
Tarde de viento
El crugir de los árboles
Corren las nubes.

pájaro cantor
Con sus alegres trinos
en la arboleda

Creado por: Maruja. J. Galeote.

miércoles, 10 de febrero de 2016

SIN UN ADIOS






Voló su alma un domingo de invierno. A esa hora en que la tarde abraza la noche, se marcho sin más, sin un lamento sin un suspiro, sin ni siquiera poder despedirse de sus seres queridos a los que tanto amaba. Ella fue mi amiga, compañera, que aún estando lejos, compartíamos un mismo deseo la ilusión por la escritura, poder escribir todo aquello que sentíamos con palabras  dentro de nuestra alma ,  fue ella, con sus bellos relatos y poesías la que despertó en mí el amor por la escritura. Ya nunca podre agradecértelo una vez más, y lo siento. Pero haya donde estés escribe tus poesías con pluma de  ángel, lo que sientas, lo que añores de tu estancia en la tierra, escribe de ellos de esos angelitos como tu solías llamarlos en vez de por sus nombres.
Tu, mi querida amiga fuiste una gran mujer esposa y madrer ejemplar.
Te recordaremos siempre por tu buen hacer mientras estuviste entre nosotros,



sábado, 6 de febrero de 2016

YA ERA TARDE PARA ELLA









Ya era tarde para volver atrás. Ahora ella estaba allí como cada tarde rodeada de todas aquellas ancianas, en aquella tétrica  residencia, sentada en aquel extraño salón en penumbras; iluminado por un débil rayo de luz que se colaba por la estrecha ventana que daba al patio, intentando recomponer en su memoria los hechos que le sucedieron para encontrarse allí en aquel lugar perdido en medio de la nada,  dónde nadie iba a visitarla.

Les tenía pánico a  esos deshumanizados enfermeros que le inyectaban cada seis horas y la forzaban a comer esa papilla amarillenta y pastosa que sabía a medicamentos y que tanto le asqueaba. No podía aguantar por más tiempo en ese horrible lugar.

No sabía ni cómo ni cuándo, pero alguna tarde de algún domingo se quedaría sola en el patio, cogería el autobús y se marcharía a su casa. Esperó y esperó…pero  ese ansiado día jamás llegó.

Creado por: Maruja. J. Galeote.