domingo, 22 de febrero de 2015

“El VOLUNTARIADO"




El año pasado mi amigo Carlos, prestó sus servicios de voluntario en uno de los países más pobre y recónditos de África. No sabía que llevar a aquellos niños olvidados y relegados, que fuese útil y sorprendente para ellos. Le habían dicho que aquellas criaturas, no conocían el material que se usaba en los colegios de los países desarrollados. A sí, que compró una pizarra de color verde y unas cajas de tizas blancas y amarillas. Nada más llegar a la pequeña aldea, y ante el asombro de los chavales, colgó la pizarra en la pared de adobe del habitáculo que serbia de aula, con una de las tizas y escribí unas palabras con letras muy grandes para que todos pudiesen verlas. Pizarra nueva. ¡¡¡Que la disfrutéis!!! Palabras que ellos no podían comprender porque aún no sabían leer. 
Creado por Maruja. J. Galeote.

domingo, 8 de febrero de 2015

EL COLEGIO

Recuerdo con satisfacción mi estancia en el colegio. Estuve en él hasta  los doce años. En esa época la enseñanza era muy distinta, las niñas separadas de los niños, no se pasaba de curso cada año como en la actualidad. Estábamos tres o cuatro años en la misma clase y con la misma maestra, eso originaba que nos sintiésemos como en familia.
Dª Pura, la maestra, en algunas ocasiones en que su madre o su marido no podían  ir a recoger a sus hijos a la guardería nos mandaba a algunas de nosotras, lo hacíamos con agrado ya que nos permitía ausentarnos del colegio.   
Ella impartía todas las asignaturas. Como sólo eran cuatro no tenía mucho problema. Por la mañana, matemáticas y lengua, por la tarde costura y religión. Algunas tardes leíamos libros de poesía, que la maestra traía de su casa casi a escondidas. En aquella época de posguerra no estaba muy bien visto esa clase de lecturas. Leíamos cada tarde de izquierda a derecha un verso cada una y en otras ocasiones era ella la lectora. A sí de esta forma aprendí el valor de las palabras y descubrí mi pasión por la escritura.


Creado por Maruja. J. Galeote.

lunes, 2 de febrero de 2015

ISABEL, FRENTE AL ESPEJO


—Mírate, cómo has cambiado, arrugas, manchas… ¡no pareces la misma de hace unos años! Y es que hace ya que no te ves. Andas de aquí para allá, queriendo ocupar tu tiempo para que no se te escape.
—No hace tanto...Pero sí, tienes razón. En mi rostro han dejado su huella el paso del tiempo: arrugas, oscuras manchas y unas ojeras enormes. Parece que fue ayer, cuando los niños eran pequeños y cada día los llevaba al parque. No quiero ni pensar que se me va todo tan rápido!
—Pues párate a ver la vida con otros ojos, y aprende a vivir como si hoy fuese el último día de tu vida. Cuando te quieras dar cuenta estarás ahí, recluida, ensimismada en ese mundo tuyo al que a nadie dejas acceder. Sé, que a aún estas a tiempo de cambiar tu forma de vivir.


Creado por Maruja. J. Galeote.