domingo, 24 de mayo de 2015

NOCHE PARA CONTAR HISTORIAS



Era una noche fría y tenebrosa. Un grupo de amigas recorrimos un largo trayecto por las calles desérticas del pueblo hasta llegar al cementerio con la mera intención de una vez allí contar historias de terror. Algunas chicas estaban muy asustadas, comentaban que la noche era muy peligrosa y muy largo el trayecto que teníamos que recorrer hasta llegar al camposanto. Estaba todo muy oscuro, tan solo alumbraba la luz de la luna que perezosa se dejaba asomar de entre las negras nubes, dejándonos vislumbrar las tumbas y coronas ya marchitas. Al llegar, muertas de miedo nos sentamos en uno de los bancos para poder descansar. Ana comenzó su relato; cómo había visto de pequeña morir a su  primo y como lo amortajaban. Lara que estaba a mi lado, de repente dio un salto y se levantó, dando un grito aterrador. Aseguraba haber visto moverse algo o alguien. Laura histérica, señalaba hacia un panteón de donde provenía un  llanto amargo y gritos desgarrados de dolor que podían ser de una mujer. Todas nos miramos aterradas y deshicimos el camino hasta la salida sin mirar atrás, como caballo que galopa al viento.
Creado por Maruja. J. Galeote.

4 comentarios:

Rafael dijo...

Muy peculiar.
Un abrazo.

Abuela Ciber dijo...

Yo paso, no me agrada temas de terror, hubiera ido a contar anecdotas a una linda confiteria.
Bueno cada cual hace lo que mas le gusta no???
Cariños

La abuela frescotona dijo...

en mi pueblo también había historias parecidas que no por ser conocidas dejaban de impresionarnos, saludos querida Maruja

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Un saludo con cariño desde mi tierra querida, porque un amigo sincero aunque ausente nunca olvida.

Abrazos.