sábado, 26 de abril de 2014

EL ENGAÑO


La mañana presagiaba lluvia así que decidí coger el paraguas. Había quedado con mi amiga para desayunar en la cafetería pero no se encontraba allí. Me senté en una mesa al fondo del salón, desde allí podía  atisbar a todos los que entraban y salían.
Me quedé atónita al verlo. Sí, era él, con el pelo engominado peinado hacia detrás, traje gris y corbata amarilla. Mi  corazón  comenzó a galopar como  un potro desbocado. Que hacía él en la cafetería a esa hora de la mañana. Se suponía que tenía que estar en el trabajo. Intenté ocultarme para que no me viese bajo la mesa. Me extrañó su aspecto, no solía engalanarse tanto para salir conmigo. Con miedo a ser descubierta, decidí esperar para ver qué pasaba.
¡¡¡Madre del amor hermoso!!! Era Marta, mi mejor amiga de la infancia. Avanzó golpeando los tacones contra el pavimento, con un sugerente movimiento de caderas se dirigió hacia la barra del bar, y se sentó en el taburete cruzando las piernas con gesto elegante. “Siempre había sido muy pija” Engullía su insinuante cuerpo en un  ajustado traje escarlata con escote de vértigo, dejando al descubierto los moldeados senos  de silicona. Sus miradas se prendieron, cautivos de una pación descontrolada como chacales ante su ansiada, presa, y sin el más mínimo  pudor, juntaron sus labios ferozmente en un ardiente beso que les hizo estremecer de placer. En ese mismo instante, me hubiese gustado arrancarles el corazón y exhibirlo en una bandeja. Los veinte años de matrimonio habían perecido para siempre… 

domingo, 20 de abril de 2014

LA NOCHE






Larga noche de insomnio, las horas pasan lentas esperando la tenue luz de la alborada, te espero impaciente tras los cristales opacos de la ventana.


Creado por Maruja. J. Galeote.