lunes, 17 de junio de 2013

LA FOTOGRAFÍA

Por primera vez sentí  miedo al entrar en casa, el salón se encuentra en penumbras iluminado por la tenue luz que se filtraba a través de las rendijas de la ventana. Me incliné con suma dificultad para llegar al suelo y recoger una fotografía que se hallaba pisoteada y muy sucia en medio del salón ¿Quién la había dejado allí? Es una mujer joven y muy hermosa de ojos grandes y cabello largo y sedoso aunque sus rasgos no son muy inteligibles debido al deterioro de la cartulina. La sostengo entre las mano intentando recordar. Miro a mi alrededor: son los mismos muebles, los mismos cuadros colgados en las paredes, mi angustia crece al contemplarlos, los veo pero no los reconozco, los siento ajenos y distantes, incluso más sucios e indecorosos que nunca y me pregunto aterrada… ¿dónde estoy? Camino por el pasillo y llego  hasta el  dormitorio, estaba igual que siempre, pero no era el mismo, la mesita de noche con viejos libros apilados, las pequeñas gafas sobre ellos. Me senté en el borde de la cama, me puse las gafas y di la vuelta a la fotografía que aún sostenía en las manos y leí la dedicatoria.
“Para que nunca se te olvide”.
Un miedo aterrador me invadió. ¿Quién era la chica de la foto?, ¿Quién escribió esta dedicatoria? Los primeros síntomas habían comenzado…


11 comentarios:

ROSA MORA MARTIN dijo...

Triste, muy triste, pero una realidad para demasiadas personas.
Gracias Maruja por hacernos participes de tus escritos.

Sin pelas y a lo loco dijo...

Uno de mis preferidos Maruja, siempre dando en el clavo...

PEPE LASALA dijo...

Muy buen escrito Maruja. Un fuerte abrazo amiga, yo ya me despido por el verano. ¡Hasta Septiembre!

TriniReina dijo...

No puede existir un terror mayor.
El olvido. Saber del olvido...

Besos

Gloria dijo...

Muy buena la entrada y sobre todo esa dedicatoria que deja a uno un poco con titiritera...
besos de gofio.

Mª Carmen dijo...

Hola amiga muy triste relato y tan real a la vez.ya voy entrando de nuevo en este mundo bloguero que tanto quiero.Besitos y buen finde.

Maria Rosa Giovanazzi dijo...

Tremendo tema. Creo descubrir en tu relato los primeros síntomas de una difícil enfermedad.


mariarosa

Cecy dijo...

Cuando empiezan los olvidos de uno mismo, debe ser terrible, yo creo que para los que nos rodean, hay enfermedades terribles que denotan la cercanía a la despedida.

Buen relato que refleja angustia.

Un abrazo :)

Asun dijo...

Al principio me sugirió un misterio de familia, pero ya al final del relato veo que se trata del peor de los males, la pérdida de la memoria y con ella de nuestra identidad y de nuestra vida.
Terrible.
Me alegro de volver a leerte.
Besos

Conchita dijo...

HOLA MARUJA...
ME HA ENCANTADO TU MISTERIOSO ESCRITO, ME GUSTAN MUCHO ESTOS TEMAS
QUE EN EL FONDO SIENTES MIEDO Y POR OTRO LADO,CURIOSIDAD DESBORDANTE PARA SABER EL FINAL...
MUCHAS VECES VEO EN TELEVISIÓN ( EL
CUARTO MILENIO ) Y EN ALGUNOS MOMENTOS , TIEMBLO DE MIEDO...
UN ABRAZO , ESTOY SIGUIENDO OTRA VEZ LOS BLOG... CONCHITA

Lola dijo...

Si que aterra pensar en el no recuerdo, porque vivir sin recuerdos es vivir sin haber tenido antes vida, y sin apegos a nada ni a nadie. Aun así triste pero hermoso lo que has escrito. Un beso.