sábado, 20 de octubre de 2012

LOS EXTRATERRESTRES


Subí las escaleras de madera desgajadas, tanteando uno a uno los peldaños había muy poca visibilidad a esa hora de la tarde. Empujé un poco la puerta del desván y se abrió antes de que pudiese ni siquiera tocar el picaporte. Y un hedor  me topó en el rostro.
Me deslicé dentro y encendí la luz la bombilla estaba tan sucia que apenas iluminaba la habitación. Era pequeña y estaba llena de telarañas. Además de muchos trastos viejos, una pequeña cama y un armario. Lo abrí. Sin pensar que podía haber en su interior.
No había terminado de abrir la puerta cuando una luz cegadora de color violeta traspasó la puerta; la irradiación traía envueltos a dos seres monstruosos de color verdoso. Quedé paralizada. Sin poder mover ni un solo músculo, observando aterrada cómo salían del armario aquellos seres monstruosos, haciendo un ruido infernal como aullidos agonizantes.
Al ver sus caras, mis piernas se derrumbaron por el terror. Caí al suelo. Sus cabezas eran deformes, sus ojos voluptuosos y oscuros, de tez amarillenta y brazos alargados, intentaba creer que no era real pero si lo era. Uno de aquellos seres al verme en el suelo pronunció algo. Parecía un ventrílocuo ya que no vi orificio alguno en su cara por donde pudiera pronunciar palabra alguna. ¡¡OH!! ¡¡DIOS MIO!! Al decir esto uno de ellos me miró fijamente. Tocó con su mano áspera mi cara y un escalofrío recorrió mi tembloroso cuerpo. Se acercó lentamente mientras levantaba un dedo mirándome con cara de lástima. Cuando su dedo tocó mi sien, todo se volvió una espiral y solo recuerdo haberle oído decir: Siento lo que ha pasado. No dirás a nadie lo que has visto aquí esta  noche. 

domingo, 14 de octubre de 2012

QUERIDA AMIGA


Hola amiga: esta noche no he podido dormir pensando en lo que me comunicaste ayer en el bar mientras tomábamos una cerveza.  No lo puedo creer por más que  ahondo en tus palabras. Palabras cargadas de tristeza, miedo y desesperanza ante lo desconocido.
Los resultados de esa peligrosa prueba... esa que ha certificado lo que ya se preveía...Al escucharte todo se ha oscurecido y derrumbado a mi alrededor,  porque no concibo la vida sin tener tu compañía y tu amistad, esta amistad que perdura desde hace más cuarenta años, que nos une cada día más, con nuestros encuentros y  desencuentros pero siempre con una sólida amistad. Eres la persona que siempre está a mi lado, me apoya, me anima, me alegra y hace que no me sienta triste, en momentos de bajón, de los muchos que nos ha planteado la vida, tanto a ti como a mí.  Me siento con el corazón destrozado, con la impotencia de no poder hacer nada…sólo estar a tu lado, decirte que no tires la toalla y luchar, luchar con todas tus fuerzas, consultar a otros especialistas para ver si ellos tienen otra segunda opinión sobre esta terrible enfermedad…






miércoles, 3 de octubre de 2012

LA LLAMADA


 seJulia se acostó pasada la media noche. No podía conciliar el sueño por más que lo intentaba. Se tomó una de esas pastillas y en pocos minutos un sopor la arrastró hasta un profundo pozo sin fondo.
El teléfono sonó con insistencia.
—Diga. ¿Quién es?
— ¿Es la Sª Julia? Ponga mucha atención a lo que le voy a decir:
—Tenemos secuestrado a su querido marido, si no hace lo que le digo le cortaremos el cuello, después de sacarle las uñas una a una.
—Por favor, ¡¡NO!! ¿Qué tengo que hacer? Dígame, por favor.  ¡¡Oh!! ¡¡DIOS MIO!!
—Venga sola hasta la casa deshabitada que está a la salida del pueblo, traiga en una bolsa cincuenta mil euros en billetes grandes. No le diga ni una palabra  a la policía. Si lo hace, se encontrará flotando el cuerpo de su marido en el río.
Los fuertes  ronquidos de su marido la hicieron volver a la realidad.
Se sentó en el borde de la cama y comenzó a llorar desconsolada…