domingo, 24 de abril de 2011

EL SECUESTRO


Sobre la mesa de la terraza del bar una copa de vino color rojizo como la sangre. Mis labios han rozado sutilmente el frío borde  de la copa, y he sentido en mí interior el caos de una noche negra de tormenta. El olor a tierra mojada, me ha traído recuerdos lejanos de otra época de nuestra vida; sus chistes, sus bromas, todo me alegraba. Lo que ha  sucedido entre nosotros, hoy no tiene mayor importancia. Discutimos por una sandez. Sólo  ha sido un mal entendido por mi parte. Cuando vuelva le pediré disculpas y todo se aclarará. De la mesa de al lado, llega a mis oídos parte de una conversación intrigante. Algo inaudito, aterrador…
—El secuestro será mañana a la hora del recreo—Ordena el hombre de pelo largo y rizado a su interlocutor.
—No puedo hacerlo.
—Sí, si que puedes, y lo harás. No hay vuelta atrás.
—Llevará un chándal azul y una mochila de rayas.
—¡¡No!! No podré, es solo un niño.
Desde mi altozano un diálogo pillado al azar, se  ha originado este increíble y aterrador suceso. ¿¡¡ Que puedo hacer!!?...
 

4 comentarios:

ANTONIA RODRIGUEZ dijo...

MARUJA,gracias por recordarme. He estado un poco pachucha pero ya estoy en marcha otra vez.He leido tu relato y una vez más "chapó".
Un gran abrazo. ANTOÑITA.

Magda dijo...

Hola Maruja, gracias por tu comentario. Tu micro relato "chapó". De salud estoy mejor pero despacio. Espero te lo ayas pasado bien en tu Sevilla. Un abrazo

Maribel Rodriguez Nievas dijo...

Muy bueno tu relato ¡ Lo bien que te ha sentado tu viaje! No dejes de escribir guapetona.
Un abrazo.

Rosario dijo...

Hola Maruja,bonito relato lo haces muy bien.
Saludos.