lunes, 15 de noviembre de 2010

ELLOS SON...


Ellos pueden abrir los corazones con la llave de la sabiduría, cariño, comprensión y paciencia.
Ellos no piden nada, solo necesitan ternura de hijos, nietos, amigos e incluso de vecinos que son los que escuchan cuando hablan de sus temores, enfermedad y de su cercana muerte.
Ellos no se sienten caducos ni obsoletos, están vivos, lloran cuando nadie los pude ver, para que los suyos no sufran y ríen aunque estén tristes cuando juegan con los nietos.
Ellos, cada día se despiertan con una nueva ilusión para no estar estancados y adormilados todo el día; hacen gimnasia, informática, pasean y cuando la economía se lo permite, inclusive van a ver alguna obra de teatro.
Esto son los ellos del 2010: mayores, pero no viejos.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Maruji,me encanta este relato,
los mayores de ahora no son los de antes,nos gusta sentirnos vivos y utiles a la sociedad y en eso tu eres una maestra.

TU AMIGA CONSUELO

ANTONIA RODRIGUEZ dijo...

Hola Maruja,cuanta razón en tu relato; el envoltorio estará estropeado ya que los años pasan factura,pero el corazón y la generosidad, recien estrenados.Además los mayores queremos a fondo perdido, sin esperar nada a cambio.Un abrazo
ANTOÑITA.

MAGDA CONTRERAS dijo...

Hola Maruja, cuánta razón tiene tu relato, no somos viejos, "vieja la ropa". Besos.

Nieves Moreno dijo...

Hola Maruja:
La tercera edad, la edad de oro, jubilados, mayores, todos los adjetivos son buenos para definir el paso de los años, es cierto que el corazón y las ilusiones de cada día ayudan en esta etapa, que todos queremos alcanzar.
Un beso Nieves.

Mª Teresa Martín González dijo...

Totalmente de acuerdo con la última frase. Conozco a personas que me llevan 50 años y tienen más vitalidad y ganas de disfrutar la vida que yo o mucha gente de mi edad.