lunes, 28 de enero de 2008

UNA CASA LLENA DE AMOR





La casa de mis abuelos, en la que nací un 22 de noviembre en un famoso barrio de Sevilla, (San Jerónimo) Una casa grande de vecinos con viviendas independientes, con las puertas de las viviendas deterioradas por el paso del tiempo y por las espesas capas de pintura.


A la entrada de la vivienda un pequeño comedor con escasa iluminación, solo la que pasaba a través de la estrecha puerta que daba acceso al patio: a la derecha la cocina cuyo tejado era aguantado con tablas y cartones para no ser despedido por el fuerte viento del invierno, en su interior una vasta mesa y un hornillo en el que mi abuela solía cocinar con la ayuda de la carbonilla que mi abuelo recogía de entre las vías, a la izquierda un destartalado dormitorio, con dos grandes camas de altos cabeceos pegadas a la pared, con una sola ventana que parecía colgar del techo envigado que para poder abrir o cerrar pendía una larga cuerda.


Por las tardes todas las vecinas solían sentarse destartalado patio al lado del pozo, para tomar el fresco en verano y el sol en invierno.


Una casa humilde pero llena de amor en la que mis ojos vieron la luz por vez primera.
Creado por: Maruja. J. Galeote.

1 comentario:

Angela Magaña dijo...

Muy nostálgico y bonito.
La nostalgia esa, de nuestra niñez, creo que nos es común a todos los que hemos renovado el D.N.I. un par de veces más de las debidas.